Entrevista a Joaquín Casasús

“No hay alternativa para el inversor conservador”

Aconseja aprovechar la corrección que pueda descencadenar Rusia para entrar en Bolsa

Joaquín Casasús, director general de Abante Asesores Gestión
Joaquín Casasús, director general de Abante Asesores Gestión

Joaquín Casasús, director general de la división de gestión en Abante Asesores, cree que los próximos meses estarán marcados por los resultados de los test de estrés. En un entorno de mercado en el que considera que no hay alternativas para el inversor conservador, confía en la renta variable europea. Y aconseja abiertamente aprovechar la corrección –saludable en su opinión– que pueda traer el conflicto en Ucrania para tomar posiciones en Bolsa.

pregunta. La renta fija sigue marcando mínimos, ¿es aconsejable aún este tipo de inversión? ¿Hay que tomar precauciones?

“No hace falta QE,sino devaluar el euro”

En Jackson Hole hemos asistido durante los últimos años a unas conferencias donde el protagonista absoluto ha sido la Reserva Federal, pero Draghi este año ha dado la sorpresa, relegando a un segundo plano a Yellen, resume Joaquín Casasús. Para él, aunque las políticas fiscales son importantes, lo que más interesa actualmente es recuperar el crecimiento. “Europa ha mejorado mucho, se está financiando bien, pero el mercado interbancario no funciona, lo que impide que la política monetaria traccione, por mucho que los tipos se bajen no acaba de circular dinero. Los test de estrés serán el hito más importante de cara a los próximos meses, el ejercicio deberá ser riguroso para despejar todas las dudas”.

Casasús considera que aunque los tipos puedan descender aún más, no significaría ningún cambio sustancial. “Que en lugar de pagar un 0,90 paguemos un 0,80 en la hipoteca no va a hacer que podamos comprar más yogures. Lo que hace falta es que las pequeñas y medianas empresas reciban dinero”. En cuanto a un posible programa de compra de deuda QE, el experto considera que en Europa no tendría sentido. “Europa no es EE UU, aquí las empresas que emiten deuda son pocas y, si se hiciera, la llegada de capital a las pymes sería remota. No es que sea una mala opción, pero solo se produciría un efecto marginal. Además, creo que esta medida es un efecto placebo, tan importantes en la práctica como las medidas reales”.

La única solución práctica que, en su opinión, Draghi podría llevar a cabo sería una devaluación del euro. “Hasta ahora, intervención a intervención Draghi lo está consiguiendo, y que lo pueda seguir haciendo sin gastar dinero dependerá únicamente de su habilidad verbal”.

respuesta. En renta fija hay poco que ganar, pero también considero que poco que perder. De todos modos creo que el riesgo es un poco asimétrico y por ello prefiero no estar. Aun así no espero ninguna catástrofe. Con el bono alemán al 1%, el español al 2% y letras prácticamente a cero, poco más dan de sí. En Estados Unidos apostaría a corto, creo que los tipos no van a repuntar fuertemente, ya que su economía está bien pero no para tirar cohetes, necesitan digerir todas las fiestas que se han pegado.

p. ¿Qué opciones encuentra en la renta variable?

r. Para la renta variable hay que hacer dos análisis. Lo primero es preguntarse si las Bolsas lo están haciendo bien: en las Bolsas no cotizan ni el PIB ni la inflación, cotizan las empresas y lo están haciendo bien. Se han visto mejores resultados en Estados Unidos que en Europa, pero por el efecto tipo de cambio; si lo descontásemos, los resultados hubiesen sido más dignos. Las ventas están repuntando; por ejemplo, BMW y Mercedes están haciendo récords. Lo segundo es saber a qué precio las podemos comprar. En Estados Unidos el S&P tocó los 2.000 esta semana, hay poco recorrido. En Europa, aunque las empresas me gustan algo menos, veo más posibilidades de alcanzar buenas rentabilidades. Podemos llegar a tener un final de año demasiado exuberante, algo que no me gustaría. Llevamos dos años en los que las correcciones han sido insuficientes, pero nadie nos dice que alguna de las circunstancias geopolíticas que han pasado un poco inadvertidas como la de Rusia no vaya a afectar en este segundo semestre y se lleguen a dar bajadas del 15%, ahí es cuando hay que comprar.

p. ¿Qué alternativas tiene el inversor conservador?

r. No tiene alternativa, y cuanto antes lo entienda, mejor. A veces es mejor preservar y no generar rentabilidad que arriesgar. Las alternativas para este tipo de inversor suelen llevar a la frustración: preferentes, sellos, participaciones de Rumasa... El riesgo suena bien en una cena, pero cuando lo sufres te pones a vender en el peor momento. Por un tiempo hay que olvidarse de tener rentabilidades superiores a cero.

p. Entonces, ¿es mejor no arriesgar?

r. No. Yo soy proclive a asumir riesgo, pero siendo conscientes de lo que se está haciendo. Los alemanes tienen su carterita en Bolsa de toda la vida y es lo correcto. En España estamos mal acostumbrados por el sistema del que hemos podido disfrutar hasta ahora, pero esto se ha acabado y hay que darse cuenta de que necesitamos invertir de cara a la jubilación. Para este tipo de inversores recomiendo la renta variable a largo plazo, apostando concretamente por los blue chips europeos, que tienen una rentabilidad por dividendo muy razonable y es previsible que se revaloricen.

p. ¿Y para aquellos que estén dispuestos a arriesgar más?

r. Me gustan las empresas olvidadas españolas. Es decir, los bancos domésticos, los Catalana Occidente y Mapfre de toda la vida, las empresas hoteleras... Hemos estado inmersos en una crisis muy larga y profunda y estas empresas han sufrido un calvario, se han visto obligadas a realizar grandes reestructuraciones y a medida que en España comience a aumentar el consumo, les va a entrar directamente en vena, lo que se traducirá en sorpresas positivas. Otra opción es la inversión en televisiones, la tarta se ha quedado en la mitad de lo que era y la publicidad va a repuntar, y con ello estas empresas. Por otro lado, lo próximo que habrá que mirar son las Bolsas de los países emergentes, aunque aún es un poco pronto. Este año lo están empezando a hacer bien, habrá que esperar a ver cómo se comportan con la subida de tipos en Estados Unidos. Pero me gusta Asia, especialmente China. En Latinoamérica es donde tengo más dudas: Brasil no me gusta y en México, aunque lo está haciendo bien, no queda recorrido.