Rechazan la orden de Sanidad

Los farmacéuticos planean recurrir la bajada de precio de los medicamentos

Una farmacia en la Gran Vía madrileña.
Una farmacia en la Gran Vía madrileña.

Los precios en las farmacias bajan una vez más a partir de hoy, mientras aumentan las preocupaciones de laboratorios y establecimientos de venta al público por la rentabilidad de sus productos. El director del Observatorio del medicamento de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), Enrique Granda, señala que la junta directiva de la patronal, que agrupa el 70% de las farmacias, tiene la intención de recurrir ante la Audiencia Nacional la Orden de Sanidad sobre precios de referencia, por la que se produce esta última disminución.

El precio de referencia es el importe máximo al que se debe dispensar un conjunto de medicamentos y responde al coste del producto más barato dentro de este mismo grupo, del que forman parte fármacos de marca que ya no tienen patente, es decir que ya no se pueden comercializar en exclusiva, y sus versiones genéricas, que son replicas económicas del mismo principio activo.

Una de las novedades que se introducen con esta Orden –que se publicó el 15 de julio a raíz del Real Decreto 177/2014, que a su vez constituye el desarrollo reglamentario de la reforma sanitaria de 2012– es que la presencia de al menos un genérico dentro del grupo ya no es indispensable para la creación de un conjunto, siempre y cuando se trate de medicamentos comercializados en España o en cualquier país de la UE desde hace más de diez años, de los que no exista una versión genérica.

El departamento que dirige Ana Mato explicó que con esta medida, que afecta a 14.526 productos, pretende ahorrar 43 millones de euros en gasto público farmacéutico.

Basándose en datos de la consultora IMS Health, Granda afirma que el impacto real de esta revisión de los precios de referencia en el mercado de los medicamentos será de 280 millones a precio de venta de laboratorio (PVL), lo que representaría unos 437 millones a precio de venta al público (PVP). Esta diferencia entre las cifras de Sanidad y la FEFE se debe, según admiten ambas partes, al hecho de que el ministerio solo calcula el ahorro para el Sistema Nacional Sanitario, sin tener en cuenta la cuota de mercado de venta libre, es decir aquellos medicamentos financiados pero dispensables también sin receta.

Por otra parte, tanto Granda como fuentes de Sanidad explican que hay un grupo de fármacos que entran en el sistema de precios de referencia por primera vez, al haber caducado su patente. Antes, cuando gozaban de una comercialización en exclusiva, los laboratorios que los producían abonaban unas deducciones del 15% de sus ventas. Ahora, si la disminución de sus precios es inferior a la deducción a la que estaban sometidos, su rentabilidad aumenta, afirma el representante de la FEFE. “Además, la consultora IMS no toma en consideración la aportación de los beneficiarios y sus datos proceden de una muestra del mercado, lo que le resta precisión”, añaden las mismas fuentes ministeriales.

La FEFE y la patronal de los distribuidores (Fedifar) ya interpusieron en junio sendos recursos ante el Supremo contra el Real Decreto 177/2014 porque “Sanidad no entregó a los actores interesados la correspondiente memoria económica preceptiva”, alegaron. A este respecto, las fuentes consultadas recalcan que “tanto el Real Decreto como la Orden cumplen lo previsto en la legislación”.

Pese a las apelaciones, Granda admite que algunos de los requerimientos del sector han sido aceptados por el Ministerio, como el límite inferior del precio de referencia, que la Orden fija en 1,60 euros a PVL (2,50 euros a PVP). “Es positivo que se mantenga un tope mínimo, aunque es demasiado bajo y esto puede mermar la calidad del producto”, afirma.

Para el director general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG), Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, “la bajada constante de precio a la que asistimos pone en peligro el umbral mínimo de rentabilidad, por debajo del cual algunos productos coste-eficientes no se pueden mantener en el mercado”, explica. Sanidad contesta que “ningún Gobierno puede asegurar rentabilidad a ningún sector, por intervenido que esté, y menos aún en mercados globalizados en los que los costes de producción han disminuido extraordinariamente”. Las mismas fuentes aseguran también que el suelo de 1,60 euros a PVL opera simplemente como límite teórico y salvo que la empresa decida comercializar a precio inferior”, lo que es el caso de “muchos medicamentos”.

De la Cuerda aboga también por la formación de “conjuntos coherentes”, en los que todos los productos tengan idénticos principios activos, vía de administración, forma farmacéutica, dosificaciones e indicaciones. “No es lo mismo fabricar una cápsula que un sobre. Este último sale más caro, y sin embargo, ambos pueden encontrarse en el mismo conjunto y costar lo mismo”. Desde Sanidad contestan que estas sugerencias exigirían cambiar la Ley 29/2006 de uso racional de los medicamentos.

El ahorro para los usuarios será de 5,3 millones de euros

“La valoración de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) es positiva”, declara el portavoz de la asociación, Enrique García, refiriéndose a la Orden de precios de referencia. Esta medida supondrá un ahorro directo para los ciudadanos de 5,3 millones de euros, según cálculos del Ministerio de Sanidad. Además de una reducción directa del gasto de los usuarios en fármacos, esta medida “favorece a los consumidores, que son también ciudadanos que, vía los impuestos, contribuyen a la financiación de los medicamentos por parte del Sistema Nacional Sanitario”, explica García. El único matiz es la posibilidad puntual de que algunos laboratorios soliciten la desfinanciación de aquellos medicamentos cuya producción ya no salga rentable. “A largo plazo, la solución para disminuir el gasto público farmacéutico pasa por una reducción del consumo de medicamentos a través de su uso racional”, reflexiona. “Esto se obtiene con la generalización de la unidosis (dosificación personalizada), la adecuación de la prescripción a la cantidad justa para cada tratamiento y la prevención de ciertas enfermedades”.

Un sistema de reducción del gasto que no se revisaba desde 2011

Cinco tipos de Ibuprofeno a 2,50 euros para cada caja (Dolorac 600 mg, de 20 y de 40 sobres; Algidrin 600 mg, de 20 sobres; Alogesia 600 mg, de 20 sobres; y Noverctan 600 mg, de 20 sobres), con disminuciones de hasta el 81%. Pero también leuprorelina Procrin, un anticancerígeno cuya presentación de 14 dosis de 0,2 ml baja de 126,56 euros a 31,05 euros. Estos son solo unos ejemplos de lo que el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos prevé que pueda pasar a partir de hoy con la bajada de los importes de los medicamentos dispensados por las farmacias, por efecto de la Orden ministerial sobre los precios de referencia. Este sistema no se revisaba desde 2011, un periodo en el que la reducción del gasto farmacéutico ha pasado por la introducción del copago y de la desfinanciación de algunos fármacos. Mientras AESEG prefiere esperar que la Orden despliegue sus efectos antes de pronunciarse sobre los recursos presentados por las otras patronales, la FEFE tiene plazo para recurrir la Orden ante la Audiencia Nacional hasta el 15 de septiembre. Según la organización, la sentencia definitiva tardaría dos años.