El gasto medio anual de un hogar en energía es de 990 euros según IDAE

¿Qué debemos revisar en la factura de la luz para ahorrar en electricidad?

¿Qué debemos revisar en la factura de la luz para ahorrar en electricidad?

La progresiva reducción de las horas de luz natural en la recta final del verano, hace que el consumo de energía se vaya incrementando en los hogares. Prepararse para reducir gastos en el consumo de electricidad permite ahorrar y ganar dinero. Por ello es importante si se va a dar de alta o si va a modificar el contrato con una compañía eléctrica, tener en cuenta qué consumo se va a hacer de la luz.

A la hora de revisar el contrato de electricidad existen dos elementos importantes a tener en cuenta si se quiere reducir la factura de la luz, uno es el ajuste de la potencia contratada y el otro las tarifas de consumo que están asociadas al uso que se hace de electrodomésticos, aparatos electrónicos, aparatos de ventilación y encendido eléctrico.

La potencia contratada es un elemento de nuestro recibo que muchas veces no se ajusta adecuadamente y que si lo adaptamos a nuestro consumo puede producir ahorros significativos, ya que cada kilovatio de potencia contratada cuesta 45,23 euros al año. En este caso, el cliente es el que decide qué potencia contrata, según el equipamiento disponible en el hogar y del uso que se le da. Teniendo en cuenta el precio del kilovatio, la potencia a contratar debe ser la máxima que se pueda consumir de forma simultánea o de la capacidad que se tenga para conectar varios aparatos a la vez.

La potencia contratada se puede revisar en la factura de la luz o en el contrato firmado y se controla mediante el ICP, interruptor de control de potencia (automático), que está situado en el cuadro general eléctrico del hogar. Este interruptor se desconecta automáticamente cuando se supera la potencia contratada. Para ajustar la potencia se puede ir encendiendo los aparatos eléctricos del hogar hasta que salte el ICP y calcular cuál es la potencia máxima que se necesita. En muchas ocasiones, los hogares necesitan menos de la potencia contratada, lo que supone un ahorro significativo de dinero.

Para solicitar a la compañía eléctrica una reducción de la potencia contratada, aunque existen potencias normalizadas en función del interruptor de control de potencia, se debe comprobar primero que la instalación eléctrica es correcta y está vigente. La empresa eléctrica dispone de cinco días para tramitar esta solicitud. Pasado este plazo y sin dar de alta esta solicitud, la compañía deberá compensar al cliente con el importe de 30 euros. Cuando se baja la potencia el distribuidor cambia el ICP para adecuarlo a la nueva potencia con un coste de 9,04 euros (IVA no incluido).

Otro aspecto a la hora de revisar la factura de la luz es conocer las tarifas de consumo para adecuarlas en función del uso horario que se le va a dar a la electricidad valorando la posibilidad de disponer de una tarifa plana o de tarifas con discriminación horaria (DH) que tienen precios diferentes en función de la hora del día (0,15 euros por kilovatio en hora punta y 0,05 euros por kilovatio en hora valle).

En función del horario de invierno o de verano, las horas valle se sitúan entre las 22:00 y las 12:00 en invierno y entre las 23:00 y las 13:00 en verano.

Según datos ofrecidos por CNMC, las tarifas punta son un 21,5% más caras que la tarifa plana y las tarifas valle son un 57% más baratas que la tarifa plana.

La tarifa DH es interesante si se dispone en el hogar de acumuladores eléctricos, que a media carga se puede incluso reducir la potencia a contratar. Mediante un programador se puede aprovechar la acumulación de en los horarios valle.

En el caso de disponer de una contrato en el mercado libre, habrá que revisar las cláusulas del contrato para cambiar de tarifa plana a tarifa con discriminación horaria para verificar si existe algún tipo de penalización.