Lo probamos: Un colchón artesano de lujo

¿Qué se siente al dormir en una cama de 10.000 euros?

La producción de la firma inglesa Vispring se limita a 1.000 unidades al año

Es posible encargar una cama hecha a medida, con dimensiones distintas a las de los modelos de serie y piezas hechas de metales preciosos.
Es posible encargar una cama hecha a medida, con dimensiones distintas a las de los modelos de serie y piezas hechas de metales preciosos.

Duermo sobre una cama del hotel St. Elizabeth’s House, en la británica localidad de Plymouth. La experiencia es reparadora, aunque descanse pocas horas. La razón: el colchón está hecho artesanalmente con las mejores fibras naturales.

Se trata de uno de los productos de Vispring, fabricante inglés de colchones y divanes que, con 100 años de historia, comercializa camas cuyos precios alcanzan los 150.000 euros. Fue el caso de un modelo hecho a medida, que a petición del cliente contaba con muelles de oro. Sin embargo, “la media se sitúa entre los 10.000 y los 15.000 euros”, puntualizan fuentes de la compañía. Su producción se limita a las 1.000 unidades a la semana.

La cama que pruebo, de 150 centímetros de anchura por dos metros de longitud, invita a descansar con placer y espacio suficiente. El contacto de la piel con la capa de seda que recubre el exterior es agradable, como si una suave caricia recorriera todo el cuerpo. Los 1.720 muelles que componen la base del somier se comprimen ante la presión del cuerpo, pero solo en la medida en que ayudan a acomodarlo. En ningún momento la columna vertebral se arquea en exceso. Además, la empresa afirma que sus tejidos ayudan a que la cama transpire y se mantenga siempre fresca, incluso después del sueño.

La clave se encuentra en las materias primas. Una capa de lana de ovejas de Shetland se encuentra cuidadosamente dispuesta sobre los muelles. El aire circula por ella, evitando que el calor corporal y la humedad del sudor se acumulen. Es la única empresa que usa este tejido, preciado por su capacidad de transpiración, para la fabricación de colchones. Sobre ella, un recubrimiento de pelo de caballo le otorga una flexibilidad parecida a la de un muelle. Su proveedor es Moosburger, empresa familiar austríaca cuyo único cliente es Vispring.

Una inversión que garantiza entre 10 y 15 años de sueño reparador, porque el fabricante recomienda cambiar de cama cada década.