La actual moratoria de dos años vence en noviembre

El Gobierno valora ampliar la paralización de los desahucios

Manifestante protestando contra los desahucios.
Manifestante protestando contra los desahucios.

La moratoria de dos años en la ejecución de los desahucios, recibida como un balón de oxígeno para las familias afectadas por esa situación, vence el próximo mes de noviembre. De esa excepción no se han podido beneficiar todas las familias. Solo lo han podido hacer aquellas que estuvieran en "supuestos de especial vulnerabilidad”. En esta definición entran familias numerosas, monoparentales con dos hijos, con un menor de tres años, con algún miembro discapacitado o que hayan sufrido violencia de genero. Además de estas condiciones previas, las familias no podían contar con ingresos que superarán en tres veces el Iprem (19.000 euros), tenían que justificar una alteración significativa de sus circunstancias económicas en los cuatro últimos años o que la vivienda afectada por el desahucio fuera la única vivienda en propiedad del deudor.

En una entrevista concedida a Europa Press, el ministro de Economía asegura que el Ejecutivo está “atento” a la evolución de los desahucios que, según los últimos datos del Banco de España, han caído un 8,87% el año pasado en relación con las viviendas habituales, aunque se han incrementado si se suman el resto de inmuebles. Las entregas judiciales con intervención policial también se han reducido un 57%. Sin embargo, solo en 2013 se contabilizaron 39.000 lanzamientos de la vivienda habitual, lo que, en opinión del ministro, hace que “continúe siendo necesario” mantener medidas como la moratoria de dos años que se aprobó mediante decreto ley en noviembre de 2012 y que, por tanto, 'caducará' en apenas tres meses. “Valoraremos la situación y si continúa siendo necesaria, que yo creo que continúa siéndolo, por supuesto se extenderá su duración”, afirmó. En opinión de Guindos, estas medidas “están teniendo un impacto favorable” a la luz de los datos “positivos” que se van obteniendo. “Por tanto, mientras se den estas circunstancias (de dificultades para afrontar el pago de la hipoteca), el Gobierno continuará extendiendo el horizonte temporal de las medidas. Tenemos una predisposición absolutamente favorable, aunque aún no tenemos tomada ninguna decisión”, añadió.

En el mismo sentido, el Ejecutivo “continuará extendiendo el horizonte temporal” de otras medidas que ha adoptado en los últimos dos años para hacer frente a este problema, como el código de buenas prácticas bancarias, que permite a los deudores insolventes acceder a reestructuraciones de deuda, quitas o incluso la dación en pago. De esta última situación, que permite saldar la deuda con la entrega del inmueble, solo pueden beneficiarse aquellos hogares que cumplan las condiciones citadas anteriormente para beneficiarse de la moratoria y cuya reestructuración de la deuda sea inviable.