Hace dos semanas cruzaron más de 450

Diecisiete soldados ucranianos cruzan a Rusia para escapar de los combates

Un residente muestra el resto de un cohete que impactó en el Museo de Historia local en el centro de Donetsk (Ucrania)
Un residente muestra el resto de un cohete que impactó en el Museo de Historia local en el centro de Donetsk (Ucrania) EFE

Diecisiete soldados ucranianos desarmados cruzaron hoy desde su país a Rusia para escapar del fuego al que los que tenían sometidos los separatistas prorrusos que actúan en el este de Ucrania, informaron hoy los guardafronteras rusos.

“Diecisiete soldados ucranianos desarmados cruzaron hoy al territorio de la Federación de Rusia y solicitaron refugio de las acciones de combate”, dijo el portavoz de la dirección de Fronteras del Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, antiguo KGB) para la región de Rostov, Nikolái Sinitsin.

Los militares ucranianos salieron así de la llamada “hoya del sur” en la que, según los separatistas, miles de sus compañeros quedaron cercados hace varias semanas entre las posiciones de los prorrusos y la frontera ruso-ucraniana.

Los sublevados controlan cientos de kilómetros de la frontera, incluidos los principales pasos de aduanas entre los dos países.

Más de 450 soldados ucranianos ya cruzaron a Rusia hace dos semanas después de quedarse sin munición, aunque luego volvieron a Ucrania, donde las autoridades investigan todas las circunstancias de su entrada y permanencia, en algunos casos, en un país considerado agresor por Kiev.

Mientras, los combates entre los dos bandos continúan en la ciudad de Donetsk, prácticamente cercada por las tropas ucranianas y sometida desde hace varios días a fuego de artillería del que se culpan las partes en conflicto.

Las autoridades municipales de esta urbe, habitada por casi un millón de personas antes del inicio de la guerra, denunciaron nuevos impactos de proyectiles contra varios edificios de viviendas en al menos dos barrios.

El fuego de artillería también llegó esta madrugada a la ciudad de Makéyevka, en manos de los separatistas igual que Donetsk y anexa a esta última, capital de la región homónima y bastión de los rebeldes.

En menos de una semana, más de 80 civiles han muerto y más de 120 han resultado heridos durante los encarnizados combates en la región de Donetsk.

Según fuentes oficiales, las fuerzas gubernamentales han estrechado en los últimos días el cerco en torno a Donetsk, aunque los rebeldes prorrusos aún controlan varios bastiones clave al este de esa ciudad.

Las fuerzas ucranianas sitian desde principios de julio la ciudad rebelde de Lugansk, donde no hay ni luz ni agua desde hace dos semanas y la mitad de su casi medio millón de habitantes ha abandonado la ciudad.

Berlín, el árbitro entre Moscú y Kiev

El Gobierno alemán se propone ejercer este domingo de motor para una solución política entre Moscú y Kiev, con una nueva ronda en Berlín a cuatro bandas entre los jefes de la diplomacia respectivos y Francia como de testigo.

El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinemier, en su calidad de anfitrión, tratará de dar con vía a una solución diplomática junto a sus homólogos ruso, Serguéi Lavrov, y ucraniano, Pavlo Klimkin, así como el francés, Laurent Fabius.

“He invitado de nuevo a Berlín a los ministros de Rusia, Ucrania y Francia para abordar caminos frente a la crisis”, indicó el ministro, en declaraciones que publica mañana el dominical Bild am Sonntag. “Espero que logremos encontrar una solución que ponga fin a las hostilidades y que permita la llegada de la ayuda humanitaria que precisa la población del este de Ucrania”, prosigue el titular de Exteriores.

A la cita en Berlín acudirá Steinmeier recién llegado de otra iniciativa diplomática, en este caso en Irak, hacia donde partió el mismo viernes por la noche tras una muy breve escala técnica en Berlín y procedente de la reunión ministerial de la Unión Europea (UE) de Bruselas.