Entrevista a Juan San Pío, de Lyxor

“La renta variable española es uno de los activos de moda”

Los ETFs conllevan una comisión un tercio inferior a los fondos de inversión

Juan San Pío, responsable de Lyxor ETF
Juan San Pío, responsable de Lyxor ETF

Juan San Pío es el responsable de ventas institucionales de Lyxor para Iberia y América Latina. Lyxor, propiedad de Société Générale, es una de las principales gestoras a nivel europeo de ETFs, productos cotizados que bajo la estructura de fondos de inversión permiten acercarse directamente a índices como el Ibex 35, en lugar de invertir en cada una de sus acciones. Esta cualidad posibilita el tener una posición más diversificada e implica además un coste de gestión un tercio por debajo en comparación con los fondos de inversión. Para poder comenzar a invertir con ETF San Pío considera “esencial conocer en profundidad el índice al que replican”.

Pregunta. ¿Qué ventajas poseen los ETFs frente a las acciones y fondos de inversión tradicionales?

Respuesta. Los ETF son productos diversificados y regulados, como los fondos de inversión, pero que al contar con una operativa como las acciones te permiten una flexibilidad mayor en la contratación. Además poseen el plus de conllevar, de media, una comisión un tercio por debajo que los fondos.

Pregunta. Antes de invertir en ETFs ¿qué habría que tener en cuenta?

Un producto ‘torpedeado’ por la banca

El 80% de los inversores en ETFs dentro de Europa son institucionales. Juan San Pío considera rotundamente que “los ETF no son productos complejos y que están adecuados a cualquier tipo de cliente, sea cual sea el riesgo que quiera llegar a asumir”. Pero que “las condiciones en Europa hacen que no se ofrezcan a los clientes”. El mayor consumidor particular de ETF se encuentra en Estados Unidos. En este país la contratación se encuentra equiparada entre clientes institucionales y particulares al 50%. Juan San Pío otorga esta diferencia al escaso margen que los comercializadores obtienen con los ETF. España es uno de los países europeos que aporta menos contratación de inversores particulares. San Pío está convencido de que es debido a  su cualidad de país bancarizado. “En España el banco te da las tarjetas, los préstamos, la contratación de diferentes seguros... Los españoles están familiarizados con la figura bancaria y a la hora de contratar productos de inversión también lo hacen con ellos, y a los bancos no les interesa ofrecer ETF porque dejan mucho menos margen que otros productos, como pueden ser los fondos de inversión. Las entidades apoyan sus comisiones en la gestión activa y con los ETF no es necesario, por lo que no hay justificación para dicha comisión”, argumenta. “El hecho de que la contratación de un ETF suponga un tercio de comisión por debajo de los fondos hace que los gestores bancarios no apuesten por este producto”, concluye.

Respuesta. Lo más esencial es conocer el índice al que replica el ETF, ya que los ETFS son vehículos que replican índices de referencia. Lo siguiente es asegurarse de las comisiones que va a cobrar el bróker con el que se vaya a operar, y que éste lo haga con transparencia. Hay que tener claro que las comisiones no están relacionadas con las gestoras de ETFs sino con los brokers, y que sus condiciones para operar son diferentes. Desde Lyxor aconsejamos varios, Bankinter, Renta 4, Openbank o Selfbank, pueden ser opciones idóneas, aunque hoy en día cualquier broker online tiene una buena operativa.

p. ¿Qué opciones de contratación disponen por nivel de riesgo?

R. El nivel de riesgo lo va a delimitar el índice al que replique el ETF. Para los inversores más conservadores encontramos los índices de renta fija y los índices monetarios, además de aquellos compuestos por compañías más value, es decir compañías más baratas, menos valoradas y por lo tanto con menor riesgo. Si buscamos una mayor agresividad, aquellos de renta fija con inversión en bonos high yield serían los indicados, ya que aportan mayor volatilidad y riesgo. Más expuestos son los índices de economías emergentes. La gran variedad de posibilidades hace que existan ETFs para cada tipo de inversor. Según el perfil se podrá escoger exposición geográfica, tipo de activo (renta fija, renta variable), sector…

P. ¿Qué recomendaciones tiene para renta fija, en un momento en el qué la renta variable manda en los mercados?

R. A pesar de que las rentabilidades se hayan reducido mucho en el último año o año y medio, todavía vemos valor en los bonos de países periféricos, como puede ser el italiano o el español. En cuanto a los bonos soberanos que actualmente se encuentran más ajustados, como el de Alemania o Francia, recomendamos índices inversos, que permiten exponerte a la inversa con el bono en concreto. También vemos valor en los bonos de países emergentes.

P. ¿Y para renta variable? ¿Qué valores destacaría?

R. La renta variable española es uno de los activos de moda y es de los que mejor se han comportado en los últimos meses y eso se ha visto traducido en las enormes entradas que ha habido de dinero. En apenas un año y medio el ETF del Ibex está rondando 1.000 millones de euros bajo gestión, cuando veníamos de 100 millones hace un año y medio. Y por tener menos peso en financieras, el ETF de mid cap ha funcionado muy bien. Por otro lado en China estamos muy positivos, dentro de poco sacaremos un fondo indexado. Además los países emergentes de Asia, África y Europa son mercados a destacar. Los activos que han captado más dinero en los últimos meses han sido el MIb, el Cac 40 y por supuesto el Ibex 35 y los mercados emergentes.

p. ¿Qué estrategia propone de cara a agosto?

R. El saber qué va a hacer el mercado en verano es una tarea complicada. Es un mes que suele ser volátil. Al existir menos volumen de negociación los movimientos son más fuertes. Con todo ello ante todo aconsejo que los inversores mantengan su estrategia planificada. Partiendo de ese punto, nosotros apostamos por la renta variable en Estados Unidos. En cuanto a sectores, nos gusta el financiero o el de petróleo y gas, y en cuanto a renta fija, la inversión en los gobiernos periféricos, en caso el de Europa, y la posición corta en activos de renta fija triple A, como Alemania con un índice inverso.