El Banco de España modificará tres circulares sobre información financiera

Linde se prepara para que el BCE vigile a la banca española

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde.
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde.

En menos de cuatro meses, el Banco Central Europeo (BCE) tomará las riendas de la vigilancia del sector financiero de toda la Unión Europea. Los supervisores nacionales, entre ellos el Banco de España, también tendrán un papel crucial, pero el organismo que preside Mario Draghi pasará a tener la batuta y necesitará información homogénea de las entidades financieras.

Lo que ocurre es que la banca europea no comunica ni los mismos datos ni de la misma forma a los actuales supervisores. El organismo que gobierna Luis María Linde modificará tres circulares: la de normas de información financiera, la de estadísticas de los intereses a los depósitos y a los créditos de empresas y particulares, y la que regula la información sobre la central de información de riesgos.

El Banco de España explica que uno de los principales objetivos de la modificación es “incorporar los nuevos requerimientos de información estadística y supervisora que el Banco de España debe facilitar al BCE [...]”.

Otra de las misiones de los cambios es hacer homogénea la elaboración, la terminología, las definiciones y los formatos. No en vano más de la mitad del proyecto de modificación, que permanecerá en consulta hasta finales de septiembre, se destina a definir exactamente a qué se refiere cada término.

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entidades financieras españoles serán supervisadas directamente por el BCE a partir de noviembre. España será el segundo país con más bancos bajo la vigilancia del organismo presidido por Draghi. Alemania es el primero con

260millones de euros es lo que pagará aproximadamente la banca europea al BCE para que la supervise en 2015.

Fuentes financieras explican que estos cambios son de gran importancia para que la transición en la supervisión se haga de forma ordenada. Estas fuentes indican que las modificaciones irán encaminadas a armonizar la información individual de las entidades.

Los estados reservados, que se envían con distinta periodicidad al Banco de España –desde mensual hasta anual–, incluirán más epígrafes de obligado cumplimiento y otros cambiarán de nombre.

El organismo que dirige Luis María Linde explica que ahora solicitará “nueva información que ha cobrado importancia en los últimos años” y agrega que también “se suprime cierta información que, con el transcurso del tiempo, ha dejado de ser relevante”.

En la nueva circular, por ejemplo, se exigirá el “desglose de los préstamos y anticipos a sociedades no financieras por códigos CNAE (Clasificación Nacional de Actividades Económicas”). Así, el Banco de España y el BCE monitorizarán exactamente a qué sectores se están dando créditos. La norma vigente dista de ese nivel de detalle, aunque sí especifica que se comunique la “financiación relacionada con la construcción inmobiliaria en España”.

Cuando entre en vigor la nueva circular –entre finales del presente ejercicio y mayo de 2015, de acuerdo al proyecto–, las entidades financieras deberán desglosar los préstamos y depósitos y sus intereses con entidades de crédito y establecimientos financieros de crédito en España.

En la información que deben hacer pública las entidades financieras españolas, “al menos para los datos de cada 30 de junio” sobre el mercado hipotecario, financiaciones, refinanciaciones y reestructuraciones habrán de detallar además los préstamos a la clientela por actividad y la concentración de las exposiciones por área geográfica. Es más, amplía todas estas exigencias de información a las entidades de crédito y sucursales de entidades de crédito extranjeras. Estas habrán de enviar los datos con una periodicidad semestral.

También se introducen modificaciones sobre qué información y cómo entregarla sobre los tipos de interés que las entidades ofrecen en sus imposiciones a plazo fijo o lo que cobran por sus créditos. Esta información ya se comunicaba al supervisor que dirige Luis María Linde, pero ahora se introducen varios cambios y mejoras, indican fuentes financieras.

Un cuestionario con 230 páginas para explicarse al milímetro

Las entidades financieras tienen disponible ya el borrador de la plantilla que deberán enviar al Banco de España una vez estén modificadas las circulares sobre información financiera, estadísticas y de la central de información de riesgos. Son tres anexos. El primero se refiere a los estados públicos individuales;el segundo, a la información de las sucursales en España de entidades de crédito extranjeras cuya sede se encuentre en un país miembro del espacio económico europeo;el tercer anexo detalla toda la información que han de enviar los bancos para conformar sus estados públicos consolidados.

Con estos cambios, se facilitará “la aplicación de un modelo integral e integrado, tanto en la elaboración como en el control de la información financiera, pública y reservada, que tienen que facilitar al Banco de España los bancos”.

Las entidades bajo supervisión directa del BCE en España serán Santander, BBVA, Sabadell, Bankia, Banco Mare Nostrum (BMN), Popular, Liberbank, Bankinter, La Caixa, Ibercaja, Kutxabank, Unicaja, Abanca (antiguo NCG Banco) y Banco de Crédito Cooperativo (BCC), el banco controlado por Cajamar.

El BCE vigilará directamente unas 130 entidades financieras en la UE, que representarán el 85% de los activos bancarios de la zona euro. De entrada, el valor total de los activos de las entidades supervisadas debe superar los 30.000 millones de euros o suponer el 20% del PIB del país. Y quedarán bajo la supervisión directa del BCE al menos las tres entidades de crédito más importantes de cada país, independientemente de su tamaño.