El dinero de los depositantes está a salvo

El rescate frena los depósitos de Espírito Santo con alta rentabilidad en España

Vista de la sede de Banco Espírito Santo en Lisboa (Portugal)
Vista de la sede de Banco Espírito Santo en Lisboa (Portugal)

La sucursal de Espírito Santo en España, que se integrará en Novo Banco, cuenta con 75.000 clientes. La entidad y el Banco de Portugal aseguraron ayer que los depósitos están garantizados, pero el rescate deja en el aire el futuro de su agresiva política comercial para captar depositantes y sus planes de crecimiento en España.

Quiero manifestar específicamente que nuestra sucursal en España forma parte importante de Novo_Banco”. Vitor Bento, nuevo director ejecutivo de la entidad en la que se concentrarán los activos no problemáticos de Banco Espírito Santo, habló ayer en estos términos de su negocio en España. La sucursal de la entidad, que ya está redefiniendo su estructura y ultimando los trámites para convertirse en sucursal de Novo Banco, cuenta con 75.000 clientes en España, de los que la mayoría son depositantes. La entidad aseguró ayer que los depósitos están garantizados. También ahondó en este mensaje el Banco de Portugal, que afirmó en un comunicado que “todos los depósitos y la deuda no subordinada de Banco Espírito Santo están totalmente asegurados”.

El rescate de Portugal a Espírito Santo, por lo tanto, no afectará a los depositantes. Al ejercer su actividad bancaria en España como sucursal de una entidad extranjera, los fondos de los clientes en Espírito Santo (ahora Novo Banco) están acogido al fondo de depósitos de Portugal, que cubre los primeros 100.000 euros en depósitos por titular y entidad. Por tanto, ante eventuales problemas futuros que culminaran en la liquidación de la entidad, sería el fondo de depósitos portugués el que salvaguardaría el dinero de los depositantes.

Hasta el momento, la entidad sigue ofreciendo en España un depósito a doce meses al 2,5%, uno de los más rentables del mercado para los clientes. El importe mínimo es de 25.000 euros. La rentabilidad ofrecida por este producto ha sido el principal gancho del banco luso para captar clientes en un entorno de intereses a la baja en el conjunto del sector por la caída del precio del dinero y las restricciones impuestas por el Banco de España a las entidades nacionales. Esta agresiva política comercial de la entidad queda ahora en entredicho después de requerir ayuda pública europea. Fuentes del banco en España descartaron ayer valorar esta cuestión e incidieron en que los depositantes actuales recibirán la rentabilidad acordada.

El rescate a Espírito Santo y su segregación en dos mitades, un banco bueno y otro con los activos problemáticos, no solo deja en el aire la agresiva política comercial de la entidad con los depósitos. En los últimos meses, el banco luso se había mostrado abiertamente interesado por crecer en España. Así, Espírito Santo acudió en 2013 a la subasta de Banco Gallego, que finalmente se adjudicó Sabadell. La entidad portuguesa, que cuenta con 33 oficinas y 460 empleados en España, también estudió la compra de Inversis Banco, que adquirió el andorrano AndBank. En sus planes de crecimiento en España, Espírito Santo analizó igualmente la compra de varias sucursales de Nogalicia.

Estas operaciones no fructificaron, pero mostraron el interés del banco por crecer en el mercado español. Sus planes de crecimiento quedan ahora congelados tras recibir ayudas públicas, si bien fuentes del banco remiten a la mención expresa del nuevo responsable sobre el valor de su sucursal en España.