Editorial

Enel y Endesa apuestan por España

Los consejos de administración de Enel y Endesa han dado un vital paso adelante para clarificar y asentar el futuro de la eléctrica española. El movimiento inicial consiste en segregar los activos latinoamericanos de Endesa, que serán adquiridos por el holding Enel Energy Europe. Esta sociedad, que tiene la sede en Madrid, es propiedad al 100% de Enel y es la tenedora del 92% que Enel posee de Endesa. Una vez culminada esta operación, Enel Energy solicitará al consejo de Endesa la propuesta del reparto de un dividendo extraordinario en efectivo a sus accionistas, entre los que, además de Enel, se encuentran unos 200.000 pequeños inversores que son propietarios de un 8% del capital.

Pero los planes de futuro para la empresa española no se detienen ahí. Tal y como reza en la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), “Enel Energy tiene intención de potenciar Endesa dotándola de un plan de negocio focalizado en el mercado ibérico, que permita aprovechar las oportunidades que una mejora del contexto macroeconómico y un marco regulatorio adecuado y estable puedan ofrecer, una estructura patrimonial y de deuda más eficiente y una política de dividendos sostenible y definida”. De hecho, las perspectivas de repunte del mercado quedaron bastante patentes en la presentación de resultados que efectuó el miércoles pasado Endesa, en el que ya se reflejaba un aumento del ebitda –descontado el efecto derivado de las medidas regulatorias– del 2,5%.

Como complemento a todo ello, Enel también explica en su comunicado a la CNMV que “valorará, en su caso, y siempre y cuando las condiciones de mercado lo permitan, eventuales operaciones en el mercado de capitales que puedan poner en valor las acciones de Endesa y resolver la situación actual de limitada liquidez del título”. Una futura salida a Bolsa que los cálculos del mercado colocan en una horquilla que va del 25% al 30%.

En suma, este conjunto de movimientos pone de manifiesto varias cuestiones centrales. Por una parte, que el grupo Enel –que ayer también anunció otros cambios en su estructura global– se va a dotar de un esquema organizativo más acorde con el funcionamiento de una gran multinacional. Y por otra, que España sigue siendo un eje central de su estrategia. Por ello, Endesa no solo ha cuidado a sus numerosos accionistas minoritarios, sino que redoblará sus inversiones en el mercado español, justo cuando se abren interesantes oportunidades para que el negocio crezca tanto orgánica como no orgánicamente. Eso sin olvidar que la operación en su conjunto supone un reconocimiento a la labor de gestión del equipo que encabeza Borja Prado, que seguirá estando en primera fila ejecutiva también en Enel Energy Europe.