Conclusiones del estudio encargado por el Gobierno español

Bruselas pide a España que invierta más en I+D, pero de forma más eficiente

Reclama que se fije un escenario a 10 años

Bruselas recomienda alcanzar un gasto equivalente al 0,7% del PIB en tres años

El jefe de Enfermedades Infecciosas del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), José Antonio Oteo, que dirige un equipo de investigadores que ha analizado el efecto que tienen algunos medicamentos en la "microbiota" intestinal de enfermos de VIH-Sida, para lograr en el futuro que sus tratamientos les provoquen menos reacciones secundarias, como la obesidad, posa en el laboratorio. EFEAbel Alonso
El jefe de Enfermedades Infecciosas del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), José Antonio Oteo, que dirige un equipo de investigadores que ha analizado el efecto que tienen algunos medicamentos en la "microbiota" intestinal de enfermos de VIH-Sida, para lograr en el futuro que sus tratamientos les provoquen menos reacciones secundarias, como la obesidad, posa en el laboratorio. EFE/Abel Alonso EFE

España necesita aumentar los recursos destinados a ciencia e innovación, pero ese aumento debería ir asociado a reformas estructurales que garanticen un uso más eficiente y eficaz de la inversión pública, según expertos de la Comisión Europea (CE).

Sólo estas reformas asegurarían una recuperación más rápida y sostenible de la economía española, pero los recursos adicionales que se destinaran a este sistema deberían ser utilizados exclusivamente para incentivar las reformas.

Éstas son algunas de las conclusiones a las que han llegado expertos de la Comisión que en los últimos meses han analizado, a petición del Gobierno de España, el sistema español de ciencia y de innovación, cuyas impresiones y recomendaciones ha conocido hoy Efe.

Los expertos europeos han corroborado que la investigación y la innovación son actividades claves para el éxito de España y que es necesario que formen parte del núcleo de las políticas económicas.

Inciden igualmente en que, aunque es necesario incrementar los recursos económicos, el sistema se debe asentar en una adecuada planificación estratégica que contemple un horizonte temporal de al menos diez años y en un amplio consenso político que garantice la estabilidad financiera.

Esa planificación y esa estabilidad deberían ir acompañados, según los expertos europeos, de un progresivo aumento de los recursos públicos hasta alcanzar en tres años el 0,7 % del Producto Interior Bruto (PIB) del país.

El problema más grave del sistema español de ciencia es, según la misma fuente, el de los recursos humanos, debido al envejecimiento de las plantillas y a la congelación del personal por los límites que impone la tasa de reposición en el sector público.

E inciden también en la importancia de cambiar la estructura de la carrera de investigación, muy ligada en España al modelo funcionarial.

Los expertos de la CE que han trabajado en este análisis han valorado los logros que han alcanzado los centros públicos de investigación que se han creado en los últimos años y apuestan por dotar a los organismos públicos de investigación, a las universidades y a los centros o institutos de un grado de autonomía mayor del que tienen.

Todos esos organismos de investigación y universidades tienen que estar sujetos a un sistema de evaluación que determine la asignación de recursos, ya que -según la misma fuente- los sistemas de investigación que tienen más éxito cuentan con un grado de rendición de cuentas y de evaluación superiores al que existe en España.

Plantean además que un modelo de innovación eficaz exigiría un nuevo nivel de coordinación entre los agentes, lo que incluye la creación de consorcios nacionales, ya que han observado que en España esos agentes trabajan en compartimentos que mantienen separados el sistema público y el empresarial.

En el mismo sentido, han señalado la importancia de incluir más agentes empresariales y de incorporar a las pequeñas y medianas empresas, y han incidido en la necesidad de que España fomente la cultura de la innovación y de incentivar para ello la cooperación internacional y las exportaciones tecnológicas.

Los expertos europeos han señalado también, según esas primeras conclusiones y recomendaciones de su trabajo a las que ha tenido acceso Efe, la necesidad de contar con una agencia independiente para poner en marcha las reformas que se han puesto sobre la mesa, de incentivar las sinergia regionales de apoyo al sector privado y a la creación de empresas.

Pero también llaman la atención sobre la importancia de reducir los obstáculos y las cargas administrativas, si se quiere aumentar la participación empresarial.