Informe sobre la morosidad interempresarial

Cepyme avisa que la morosidad afecta al 60% de las pymes

Incidencia del retraso en los cobros en pymes

El 60% de las pymes se ven afectadas por la morosidad comercial. Además, el 22% de estas entidades tiene, desde junio, facturas pendientes de cobro por valor del más del 10% del total de sus ventas. “Este porcentaje para muchas empresas es el margen; los únicos beneficios que sacan”, destacó ayer Jose González-Ruiz, secretario general de Cepyme, durante la presentación del Boletín de Morosidad y Financiación Empresarial, del que se desprenden estos datos.

 El informe está basado en un sistema de encuestas por el que se ha entrevistado a 1.080 empresas, segmentadas por tamaño, sector y localización. De las entidades cuestionadas, un 29,9% cree que con respecto al semestre que acaba la morosidad está disminuyendo. Un 30,2%, prácticamente la misma cifra, cree que va a seguir bajando en lo que resta de ejercicio. Por lo tanto, las expectativas mejoran para este año respecto a ejercicios anteriores.

Sin embargo, la probabilidad de impago sigue pesando mucho en las empresas. Un 24% de las entidades que han participado en el estudio cree que más del 10% del importe de sus facturas no lo van a cobrar nunca. Por su parte, la morosidad no se da por igual en todas las comunidades autónomas. Los territorios más seguros son Cataluña, Madrid y el País Vasco, ya que tienen menores probabilidades de impago. El sector que más deudas acumula es el de la construcción, con un 41% de las empresas que admiten tener facturas pendientes de pago.

Otro de los problemas que más preocupan a Cepyme y que el boletín resalta es el problema de la financiación y el acceso al crédito. De las compañías que mantienen algún tipo de crédito con la banca actualmente, el 46% de las consultadas ha tenido que hacer frente a una subida del coste por mayores intereses y el 56% dice haber asumido un coste mayor por el aumento de las comisiones.

Todos estos problemas son los que están detrás del cierre progresivo de empresas. Los cálculos apuntan que en todo el tejido empresarial nacional han desaparecido 275.000 sociedades desde 2008. Jose Antonio Arce, director asociado de AFI, afirmó que “hay que tener en cuenta no solo las empresas que han caído, sino las que han dejado de nacer”. Muchas de estas y, según el informe, han ido a la quiebra debido a la morosidad entre otras causas, siendo las pequeñas administraciones las que más sufren los incumplimientos en los pagos. “La morosidad no había sido abordada nunca con la suficiente objetividad”, concluyó Herce.