Entrevista. Responsables de Provalliance

Fabien y Olivia Provost: “Con un peine y unas tijeras se conquista el mundo”

Fabien: "Para nosotros es muy fundamental tener cercanía con el equipo"

Olivia: "Nuestra franquicia cuesta unos 100.000 euros. Y es rentable a los tres o cinco años"

Fabien y Olivia Provost: “Con un peine y unas tijeras se conquista el mundo”

Ella dice que no sabe peinar, y él asegura que no sabe comunicar. El tándem perfecto. Es la historia de dos hermanos parisinos, Olive (41 años) y Fabien (39 años), hijos del peluquero Frank Provost. Dirigen Provalliance, el mayor grupo de peluquería en Europa, tras la compra en 2012 por 80 millones de la compañía estadounidense Regis, propietaria de las marcas Jean-Louis David y Saint Algue. El resultado es un grupo con 2.700 salones, 35.000 empleos y mil millones de euros de facturación. La entrevista se celebra en Madrid, durante la presentación de su última innovación: el tratamiento Indian Sun para mantener el brillo del pelo en verano.

Pregunta. ¿Cuándo decidieron continuar con el negocio familiar?

Fabien. Poco a poco. Yo entré a trabajar en la peluquería hace 20 años gracias a la pasión que me contagió mi padre por este oficio. Mi padre solo ha trabajado para crear una marca respetada, y eso es motivo de orgullo. Y cada vez que pasan los años me gusta más mi profesión. Es un trabajo muy versátil, con muchos cambios, lo he visto crecer desde abajo, desde pequeño.

Olivia. Yo no soy peluquera, pero siempre he mirado con admiración lo que hacia mi padre, todos los sábados los pasaba en el salón. Y aprendí de él el valor del trabajo. Cuando regresé de Estados Unidos de estudiar un máster en Marketing y Comunicación, regresé a Francia para crear el departamento de comunicación y montar un canal de televisión en la peluquería, con el que dar a conocer nuestras técnicas.

P. Pero son mucho más que una peluquería.

Fabien. Lo vivimos como una empresa familiar. Para nosotros es muy fundamental tener cercanía con el equipo, pero también lo era convertirnos en el líder europeo en peluquería. Es importante que todos, incluidos los empleados de las empresas adquiridas, se sientan cercanos. Somos una gran familia, en la que trabajan 35.000 personas entre empleos directos e indirectos.

P. ¿Es un negocio rentable?

Fabien. Es un sector basado en el servicio al cliente, donde hay que invertir constantemente en formación. Es complicado conseguir esa rentabilidad porque tenemos muchas cargas externas. Por ejemplo, en España nos ha perjudicado la subida del IVA al 21%.

Olivia. Diversificamos nuestra actividad, con otros servicios para el cuidado del cabello, el maquillaje, pero también para dar respuesta a las necesidades de clientes procedentes de África o de América Latina.

P. A pesar de la crisis, han continuado con su expansión por el mundo, ¿nada les frena?

Olivia. En España se ha frenado el crecimiento debido a la situación económica. Ahora abrimos con más lentitud pero seguimos creciendo. Aquí tenemos 120 salones. Nos adaptamos a las necesidades del cliente que ha reducido el gasto en peluquería.

P. ¿Por qué compraron Regis?

Olivia. Fue una oportunidad porque era un grupo líder en Europa. No fue algo premeditado pero vimos que para nosotros suponía una gran oportunidad para poder crecer y, por ejemplo, diversificar nuestros clientes. Jean Lous David atrae a un cliente más joven, con un tíquet medio de unos 40 euros, mientras que el tradicional de Frank Provost supera los 50 euros.

Fabien. Cada empresa que hemos adquirido llevaba su ADN, pero nosotros hemos intentado inculcar nuestros valores y nuestra filosofía de trabajo, que no es otra cosa que atender al cliente con unos parámetros de calidad. Ofrecemos lujo asequible e invertimos mucho en formación.

P. ¿Cómo hacen llegar ese saber hacer a las franquicias?

Olivia. Con formación. Pero también exigimos al franquiciado que conozca el oficio, es importante saber transmitir ese saber hacer y solo se consigue si todos entendemos la esencia de nuestro negocio. Además es un sector en el que se puede hacer carrera profesional.

P. ¿Cuánto cuesta una franquicia suya y en qué periodo se consigue rentabilidad?

Olivia. Depende del tamaño, pero viene a costar una media de 100.000 euros. Y se consigue rentabilidad en un periodo de tres a cinco años, aunque hay veces en las que un salón es rentable al año de su inauguración. El secreto no está en la ubicación. No hay malas ubicaciones sino pésimos directivos.

P. El oficio de cocinero están bien visto, ¿el de peluquero está valorado?

Olivia. No, es un trabajo infravalorado. Es una pena porque solo se necesita un peine y unas tijeras, además de saber utilizar las manos. Con un peine y unas tijeras se puede conquistar el mundo, no se necesita hablar ni saber idiomas. Es muy sencillo. Nuestro padre es un ejemplo.

P. ¿Qué les dice cuando ve en lo que han convertido el negocio?

Fabien. Él siempre está presente y todo lo que hemos hecho lo hemos conseguido juntos, además está orgulloso porque lo que suele pasar en Francia, que la segunda generación de empresas familiares dilapidan todo lo conseguido por la primera generación, aquí no ha ocurrido.