Tras recibir la autorización de sus bonistas

ACS presenta la renuncia de Castor ante el Ministerio de Industria

Entrega un escrito para abandonar la explotación de renuncia

La actividad de castor fue suspendida por Industria en octubre

Plataforma de gas Castor.
Plataforma de gas Castor.

Escal UGS, sociedad participada por ACS, con un 66,7% y la canadiense UGS, con el 33,3% restante, ha presentado esta tarde ante el Ministerio de Industria un escrito de renuncia a la concesión de explotación de Castor, cuya actividad había sido suspendida por este ministerio el pasado octubre tras los seísmos desencadenados en las costas de Castellón cuando se procedía a la primera inyección de gas colchón. La concesión le fue otorgada el 16 de mayo de 2008.

El 25 de junio, Escal ya anunció su intención de renunciar, si bien, esta decisión debía ser sometida a la autorización de sus bonistas, para lo cual, tenía de plazo hasta finales de este mes de julio. Pero el permiso de los acreedores de Castor ha llegado antes de lo previsto y la decisión está ahora en el tejado del Gobierno, que podría comunicar su aceptación en septiembre. El principal bonista de Castor es el Banco Europeo de Inversiones (BEI) con 300 millones de euros sobre una deuda total de 1.400 millones. Además, la entidad tiene avalados otros 200 millones.

La auditoría de costes de esta instalación reconoce esa cantidad y, además, Escal reclama otros 200 millones por gastos operativos y extraordinarios por el cambio en el sistema de financiación del proyecto al que le obligó Industria en 2012 a través de un real decreto. El contrato de los bonistas establece que si en noviembre de este año la planta no está plenamente operativa entraría en default. El ministerio había dejada clara su intención de no permitir el funcionamiento de la planta en tanto concluyeran los informes encargados a los expertos, lo que tardaría varios años, según el Secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal.