Rajoy mantiene su apuesta por Guindos y siembra dudas sobre Cañete

La UE aplaza un mes la renovación de su cúpula

La cumbre europea celebrada el miércoles en Bruselas no logró pactar el reparto de altos cargos de la UE. El bloqueo, debido sobre todo a las diferencias sobre el puesto de la Política Exterior, impide también la renovación de la presidencia del Eurogrupo, a la que aspira España, y del Consejo Europeo. El presidente del Gobierno español, mantuvo su apuesta por Luis de Guindos como futuro presidente del Eurogrupo, pero abrió un interrogante sobre la candidatura de Miguel Arias Cañete a comisario europeo.

Las negociaciones se retomarán en otra cumbre el 29 de agosto. El presidente saliente del Consejo, Herman Van Rompuy, aseguró estar "seguro de que ese día llegaremos a un acuerdo".

Las principales diferencias emergieron en torno a la vicepresidencia de la Comisión Europea encargada de la Política Exterior, un puesto que parece reservado para los socialistas europeos y que Roma reivindicaba para su ministra de Exteriores, Federica Mogherini.

Varios paises del Este se opusieron, sin embargo, al nombramiento de la italiana, por temor a la tolerancia mostrada por el Gobierno italiano con el Kremlin durante la crisis sobre Ucrania. Otros gobiernos achacaron a Mogherini su falta de experiencia, tras solo unos meses en el cargo. "No se llega a ministra de Exteriores de una potencia del G-7 por casualidad", defendió a la ministra el presidente del Parlametno Europeo, el socialista alemán, Martin Schulz. Pero el nombramiento, al menos de momento, no prosperó.

La falta de acuerdo sobre ese cargo bloqueó el resto de nombramientos pendientes. En primer lugar, quedó empantanda la elección del sustituto de Van Rompuy al frente del Consejo Europeo, cargo para el que suenan varios primeros ministros actuales (Dinamarca, Holanda, Bélgica, Polonia) y el ex presidente del Gobierno italiano, Enrico Letta.

Y de rebote también se quedó parado el puesto de presidente del Eurogrupo (consejo de Ministros de Economía de la zona euro), al que aspira el ministro español, Luis de Guindos. Aun así, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se mostró optimista al término de la cumbre (hacia la una de la madrugada del jueves) y aseguró que Guindos concita un respaldo generalizado.

Rajoy, en cambio, no descartó buscar una alternativa femenina para la Comisión europea si a cambio logra una cartera económica importante. "Ya veremos, no es el momento de hablar de eso", señaló ante la pregunta de si acetpará la petición del presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, de elegir una comisaria o si mantendrá la candidatura del exministro de Agricultura.

Van Rompuy se negó a calificar la cumbre del miércoles como un fracaso, a pesar del nulo resultado obtenido tras varios días intensos preparativos y las ocho de horas de negociaciones de ayer. "Sabía que podía no haber acuerdo pero los contactos han sido útiles para avanzar". Y se mostró convencido de que el acuerdo será definitivo en la cumbre del sábado 30 de agosto.

El equipo de Juncker, por su parte hizo una lectura del fracaso del Consejo Europeo. "Tendremos más libertad para formar la Comisión y repartir las carteras", señalaron. Los 28 gobiernos se han comprometido a facilitar en los próximos días los nombres de sus candidaturas a la Comisión, para que el luxemburgués puda distribuir los departamentos. Juncker ha dejado claro su intención de conceder un trato preferente a los países que envíen una comisaria, a la vista de que solo cuatro de los 28 países han optado por una comiaria. La oferta aspira a alcanzar al menos cinco comisarias, lo que puede suponer el fin de las aspiraciones de algunos comisarios in pectore.