Para lograr competitividad vía eficiencia

Sisteplant construye ‘las fábricas del futuro’

José María Borda, director general de Sisteplant, y el presidente de Farmasierra, Tomás Olleros.
José María Borda, director general de Sisteplant, y el presidente de Farmasierra, Tomás Olleros.

Empresas como Gamesa o Airbus reciben los servicios de la compañía Sisteplant para dejar atrás los sistemas de producción industriales de los últimos 20 años y ser más competitivas, gracias a la eficiencia. La fábrica del futuro es el nombre con el que denominan el cambio global que necesita acometer la industria en España, para conseguir una mayor competitividad y adaptarse a las exigencias tras la crisis.

Sisteplant pone en marcha modelos japoneses de lean manufacturing (eficiencia productiva), consistentes en aplicar dinámicas en sus formas de trabajo para optimizar los procesos de producción. Para ello, innovan en tres áreas: adquieren herramientas tecnológicas, acometen mejoras en los procesos y forman a las personas que trabajan con las máquinas. Todo ello, con el objetivo de ser más flexibles para adaptarse a diferentes tamaños de serie, por ejemplo.

El director general de Sisteplant, José María Borda, explica que “la fábrica del futuro es una necesidad en el presente para poder abordar los retos competitivos a los que se va a enfrentar toda la industria occidental en los próximos años”. Y añade que toda Europa ha ido perdiendo competitividad en las últimas décadas por una serie de factores, entre los que destaca “la carencia de una innovación sostenida en la que otros países y empresas avanzadas han tomado la iniciativa”.

1,3% es el porcentaje del PIB que España invierte en I+D, una proporción baja según el director general de Sisteplant

El responsable de esta compañía contrasta el 2,8% de inversión del PIB en I+D que hace Alemania con el 1,3% de España, y subraya que las tres empresas alemanas que más invierten lo hacen “tanto como todas las empresas españolas juntas”. Borda señala que la adquisición de tecnología está al alcance de muchas empresas españolas, pero la diferencia competitiva está en hacerla funcionar de forma sostenida, y es ahí donde el papel de las personas es clave. El directivo explica que hay que lograr una rentabilidad sostenida, una participación consolidada y la sostenibilidad del sistema.

Farmasierra es una de las empresas en las que Sisteplant aplica sus herramientas de lean manufacturing e implanta una cultura del trabajo basada en la implicación de todas las personas. Utilizan un sistema de mejora continua “que potencia el trabajo en equipo y hace aflorar las ideas de mejora en toda la organización”.

Mejora continua
El presidente de Farmasierra, Tomás Olleros, destaca que ser competitivo en base a la eficiencia es “imperioso, porque los precios de los medicamentos han bajado y seguirán haciéndolo”. Esta farmacéutica madrileña considera que pueden llegar a competir “siempre y cuando seamos más eficientes”. Y añade: “Tenemos que conseguir mayor facturación y mayor beneficio”. Farmasierra facturó 43 millones de euros en 2013 y prevé repetir ingresos este año (compensando la caída de precios interna con la exportación). Ha creado una estructura industrial en la que ha pasado de una capacidad de producción de 13 millones de unidades a 70 millones, con capacidad para subir a los 100 “en cualquier momento y sin tener que ampliar nuestras infraestructuras”, en palabras de Olleros.

El directivo recalca que competir internacionalmente es un requerimiento para la industria española, ya que solo con el mercado nacional no se puede subsistir. “No podemos bajar todos los años el coste de la mano de obra, pero sí podemos hacer más con el equipo humano que tenemos”, afirma Olleros. Sisteplant ha sido la empresa elegida por Farmasierra para “aunar esfuerzos y crear equipo”, y afrontar la competitividad internacional.

Después de los tres primeros meses de trabajo con Sisteplant, la farmacéutica está implantando la nueva metodología que les llevará a una mayor eficiencia. Los resultados aún no son visibles, pero, según Olleros, se está empezando a ver el cambio, sobre todo por parte del equipo humano. “Este es un reto que tenemos que lograr solucionar entre todos”, señaló.

La oportunidad para las empresas españolas

Sisteplant tiene sedes en España, Asia y América Latina, y cuenta entre sus clientes a las Administraciones públicas –como por ejemplo, el Ministerio de Defensa– y en todos los sectores de actividad industrial. Algunos ejemplos son las aeroespaciales EADS y Airbus; la tecnológica Gamesa; en automoción, Gestamp; y la alimentaria Primaflor. El director general de Sisteplant explica que todas estas compañías son “exponentes de la inquietud que existe en empresas tanto multinacionales como de capital familiar, para mejorar su exposición internacional en los próximos años”. No obstante, según el responsable de Sisteplant, “España ya ha pasado el chaparrón de los últimos cinco años, y ahora toca acelerar”.

José María Borda subraya que las mejoras no pueden sostenerse y no se puede competir en un escenario internacional “si vamos por detrás del resto de las empresas y los países punteros”. Según el directivo, ni todos los sectores en España se encuentran igual desde el punto de vista de su posición competitiva, ni tampoco todas las empresas dentro de cada sector. El directivo se refiere a España como un país que tiene déficits de competitividad de cara al futuro, pero también empresas muy preparadas para poder hacerles frente.

Pese a ello, Borda señala que no se debe “perder el tren” y que la fábrica del futuro es una necesidad del presente. Sentencia que “si no trabajamos en esa vía, no habrá un buen futuro industrial en los próximos años”. Y añade que la industria contribuye al PIB y al avance del país.