El futuro de las cuentas públicas

La UE aplicará con flexibilidad el Pacto de Estabilidad

El primer ministro británico, David Cameron,  y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ayer en Londres.
El primer ministro británico, David Cameron, y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ayer en Londres.

La Unión Europea (UE) “hará uso de toda la flexibilidad prevista [en el Pacto de Estabilidad]”, según el borrador del documento que tienen previsto aprobar los jefes de gobierno en la cumbre europea de esta semana (26 y 27 de junio).

El texto, al que ha tenido acceso CincoDías, ha sido elaborado por el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, tras su consulta con las capitales. Y formará la base de “la agenda estratégica para la Unión en tiempos de cambios” que el Consejo pretende imponer al futuro presidente de la Comisión Europea.

La oferta de Bruselas parece destinada a Francia e Italia que, junto a otros gobiernos socialistas, tienen previsto reclamar durante la cumbre una relajación de los objetivos de déficit y deuda exigidos a los países.

Tanto el primer ministro italiano, Matteo Renzi, como el presidente francés, François Hollande, han supeditado a esa relajación su apoyo para que un miembro del Partido Popular Europeo vuelva a presidir la Comisión cuando José Manuel Barroso deje el cargo el próximo 30 de octubre.

Alemania se mostró ayer dispuesta a aceptar esa transacción siempre y cuando no se modifique el Pacto de estabilidad.

“Es una cuestión de como aplicarlo”, señaló en Berlín el portavoz de la canciller, Angela Merkel. “Se trata de evaluar el caso individual de cada país”, añadió el mismo portavoz en lo que el gesto más claro hasta ahora de la canciller hacia las demandas de París y Roma.

Los miembros socialistas de la coalición de Merkel ya se habían mostrado favorables a una reinterpretación del Pacto permita a los países mantener la inversión pública a cambio de reformas estructurales.

La batalla sobre esa reinterpretación se ha cruzado en la elección del sucesor de Barroso, que será el encargado de aplicarla. El PPE, que ganó las elecciones del 25 de mayo al Parlamento Europeo, insiste en que la presidencia debe ocuparla su aspirante, el ex primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker.

El Gobierno británico se opone frontalmente a ese nombramiento y parece decidido a intentar frenarlo durante la primera reunión de la cumbre, que tendrá lugar el jueves en Ypres (Bélgica), en conmemoración del 100 aniversario de la I Guerra Mundial. Cameron parece aislado pero Londres no descarta una salida airosa in extremis, que podría pasar por aplazar unos días la decisión sobre la Comisión.