Reunión de los ministros de la zona euro

París y Roma llevan al Eurogrupo la relajación de la disciplina fiscal

El primer ministro de Italia, Matteo Renzi, y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.
El primer ministro de Italia, Matteo Renzi, y el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.

Los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona y de la Unión Europea (UE) abordarán hoy y mañana las recomendaciones comunitarias a los países, tema ligado al resurgido debate sobre la posibilidad de relajar las reglas de disciplina fiscal de cara a la próxima Comisión Europea (CE).

Se espera que los ministros respalden el viernes las recomendaciones de Bruselas para España, que afirman que queda margen para ampliar la base del IVA y los impuestos sobre el consumo, los medioambientales o los bienes inmuebles (IBI), así como para rebajar las cotizaciones sociales y eliminar las deducciones en el impuesto de sociedades y el IRPF, según el borrador al que ha tenido acceso Efe. Está previsto que el Gobierno apruebe ese día la reforma fiscal en la que no prevé subir el IVA.

Formalmente el debate sobre flexibilizar el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), que establece un máximo de déficit público del 3 % del PIB y de una deuda del 60 %, no está en las agendas de las reuniones, aunque fuentes diplomáticas dijeron que no descartan tratarlo de manera informal.

Italia y Francia han reavivado la cuestión tras las elecciones europeas de cara al diseño de las prioridades políticas de la CE para los próximos cinco años.

Fuentes diplomáticas afirman que Italia quiere disminuir la presión externa sobre la reducción de su elevada deuda y excluir las inversiones productivas del cálculo del déficit, a fin de tener más margen para adoptar medidas en favor del crecimiento y el empleo.

A París le preocupa el tope al déficit y le beneficiaría recibir más tiempo para cumplir las reglas sin perjudicar el crecimiento.

Ambos países respaldan una posible iniciativa del grupo de los socialdemócratas en la Eurocámara para que las inversiones a cargo de la deuda destinadas al crecimiento y a la creación de empleo no cuenten para el cálculo del déficit, a cambio de que los países del euro se comprometan de manera vinculante con reformas estructurales.

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, trabaja en un texto que presentará a los líderes europeos en la cumbre que celebrarán la próxima semana y en el que trata de acomodar las exigencias italianas.

Por su parte, el vicepresidente de la CE y comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, considera que hace falta reflexionar sobre las reglas de disciplina fiscal, y el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem es favorable a más flexibilidad en los plazos a cambio de reformas estructurales.

En Alemania, la posición al respecto divide a la coalición de Gobierno, pues mientras el vicecanciller y ministro de Economía, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, apoya dar más tiempo a los países endeudados para reducir sus déficit a cambio de reformas, la canciller, la cristianodemócrata Angela Merkel, descarta tajantemente esta posibilidad.

Las fuentes indicaron, además, que la propuesta para financiar a nivel de la eurozona las reformas contractuales ha fracasado de momento, ante la falta de apoyo a crear un presupuesto común.

También dijeron que Rehn considera que, para relajar las reglas, habría que hacerlo con la cláusula de revisión de las normas acordadas en 2012 y cuyo debate se prevé para este año, aunque por ahora “nadie ha pedido una reforma profunda del Pacto de Estabilidad” y Crecimiento.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, participará en la reunión del Eurogrupo, al que presentará su opinión sobre la situación de la eurozona y las recomendaciones del organismo, que se ha desmarcado a menudo de una austeridad demasiada estricta.