Consecuencias de un euro caro
Carga de contenedores en el Puerto de Las Palmas de Gran Canaria.
Carga de contenedores en el Puerto de Las Palmas de Gran Canaria.

España gana cuota exportadora por el repliegue hacia Europa

La cotización del euro se ha convertido en la principal preocupación de las empresas españolas que tienen gran parte de su negocio en el exterior. En el último ejercicio, el cambio medio del euro se ha establecido en 1,35 dólares (el máximo se alcanzó el pasado 18 de marzo cuando llegó a 1,39 dólares) y las previsiones del Ejecutivo auguran que se mantendrá en 1,37 dólares al menos hasta 2016. Un euro fuerte encarece las exportaciones desde la zona euro a otros países y les hace ser menos competitivas.

En ese escenario, las empresas españolas y las de sus socios del euro han optado por deshacer el camino recorrido para diversificar sus exportaciones a otras regiones y han vuelto a concentrar sus ventas entre sus socios comerciales tradicionales. Uno de los casos más representativos ha sido España, donde las exportaciones totales han crecido un 4,4% en el primer trimestre, un aumento tan solo superado por Alemania, Italia o Singapur en la clasificación trimestral que realiza la Organización Mundial del Comercio (OMC). De este modo, la cuota exportadora, que mide la participación en los intercambios comerciales mundiales, ha pasado del 1,72% al 1,78% en el primer trimestre de 2014, con un alza del 3%.

Ese aumento se ha fraguado en el alza de las ventas a la zona euro, con un crecimiento del 7,6% y un peso del 50,6% del total, mientras que las dirigidas al resto de países de la UE también han subido un 9,1% y representan el 13,8%. Dicho de otra manera, que entre enero y marzo dos de cada tres euros que ha vendido España al exterior se concentraron en países europeos. En el lado contrario, se situaron las exportaciones a Oriente Medio, con un retroceso del 27,6%, a América Latina, con una caída del 0,6% y a África, con un descenso del 0,7%.

La fotografía que ofrece la OMC revela el enfriamiento experimentado por las economías emergentes, lastradas por sus desequilibrios internos y la ralentización internacional, y el incremento del peso de los países europeos. Las exportaciones con origen en Europa representaron el 37,5% del total de las mundiales, 1,3 puntos más que durante el primer trimestre de 2013, lo que le permite regresar a los niveles registrados en 2011.

Expectativas por el repunte de la demanda interna

“El repunte de la inversión en el mercado español puede servir para compensar parcialmente la caída de ventas fuera de la zona euro”. Así lo asegura Antonio Garcíapons, director general de Sercobe, la patronal que aglutina a los fabricantes de bienes de equipo, el más exportador de España, con un 20% del total, que apunta que la apreciación del euro frente al resto de divisas está perjudicando el proceso de diversificación de las exportaciones. “Hay una cierta tendencia, que habrá que consolidar, con un repunte de las importaciones de bienes de equipo que, tras tres años de caída, puede ser el primer síntoma de que la industria se va a reequipar”.

El principal comprador de bienes de equipo de España es la zona euro, con un 37,5% del total. Ese porcentaje ha ido cayendo de forma paulatina en los últimos ejercicios como consecuencia del proceso de apertura hacia otros mercados que no comparten la moneda única. EE UU es el tercer mercado más importante, con un 6,5% del total de ventas, seguido por Reino Unido, con otro 6,5%. En las tres últimas posiciones de la lista de los diez principales compradores aparecen México, Marruecos y Polonia, con un 3,2%, un 2,3% y un 2,2%, respectivamente. Un proceso que puede darse la vuelta en los próximos trimestres ante la apreciación del euro y la pérdida de competitividad en Asia, América o África.

La patronal prevé que tras un primer trimestre más flojo de lo habitual en exportaciones, la actividad mejore en los tres siguientes, lo que llevaría a cerrar y la facturación y el empleo en tasas positivas, pero inferiores a las de 2013.

Cifras del comercio mundial

China: el primer trimestre de 2014 es un reflejo de la desaceleración experimentada por las economías emergentes, especialmente las asiáticas, de las que depende en gran medida China. La cuota exportadora del primer vendedor del mundo rompió la tendencia de crecimiento experimentada en los últimos años y entre enero y marzo bajó del 11,3% al 10,7%. Pese a ello, aún se mantiene destacado en la primera posición, a más de dos puntos del segundo.

Alemania: ha emprendido el camino contrario a China. Tras dos años de pérdida de cuota exportadora, que le llevaron a perder la segunda posición del ranking mundial en favor de EE UU, todo apunta a que podría volver a recuperarla en los próximos trimestres. Entre enero y marzo registró un incremento de medio punto hasta alcanzar una cuota del 8,4%, tan solo dos décimas por detrás de EE UU.

Japón: Desde el maremoto de marzo de 2011 y el escape de la central de Fukushima, el país nipón no ha levantado cabeza. En el primer trimestre de 2012 la cuota exportadora bajó al 4,54%; en el de 2013 al 3,93% y en el de 2014 al 3,72%, lo que ha propiciado que por primera vez pierda la cuarta posición de la clasificación mundial en favor de Holanda.

Rusia: otro de los países emergentes que se ha visto afectado por la crisis internacional ha sido Rusia, cuya participación en los intercambios comerciales mundiales ha pasado del 2,99% al 2,69% en tres años. Entre enero y marzo perdió dos posiciones, en favor de Italia, que escala al octavo puesto de la clasificación mundial, con una cuota del 2,89%, amenazando también el séptimo lugar que ocupa Corea, con un 3,02%.