Editorial

Proceso concursal más constructivo

El Gobierno ha hecho varias modificaciones en los procedimientos de resolución de crisis de empresas.Pero sigue considerando que es aún “una trituradora de sociedades” que debe ser suavizada para tratar de salvar la mayor cantidad posible de actividad empresarial, dado que mantener una empresa viva, aunque sea de menor tamaño que la que entró en crisis, es mejor que obligar a sus promotores a empezar de cero. Por ello, además de los cambios anunciados a principios de año para las situaciones preconcursales, ahora habrá cambios adicionales en la Ley Concursal para las empresas que se encuentran ya en concurso y que tienen alguna posibilidad de viabilidad.
Una empresa en concurso puede escuchar ofertas por partes de su negocio, así como negociar quitas en la deuda reconocida, si ello facilita la continuidad del resto de la actividad. Solo se precisará la autorización del administrador judicial. Además, habrá fórmulas para que la banca promueva mejores prácticas en la refinanciación, con la posibilidad de modificar la jerarquización que hoy preserva como acreedores a Hacienda y la Seguridad Social, dado que en muchos casos son los principales, y sin cuya carga financiera se puede hacer viable una empresa. Siempre es mejor renunciar a un cobro parcial que a uno completo si la compañía cierra.