El selectivo acumula una subida del 47% desde su nivel más bajo de 2013

Próxima parada del Ibex, los 12.000 puntos

Próxima parada del Ibex, los 12.000 puntos

Si espectacular resulta la recuperación registrada por el Ibex 35 en lo que va de año (+12%), más lo es el avance que se ha anotado el selectivo en estos 12 últimos meses (+47%). A finales de junio el índice de referencia de la Bolsa española marcaba sus mínimos de 2013, los 7.553 puntos. A partir de entonces las compras fueron adquiriendo protagonismo y a día de hoy el selectivo se sitúa en los 11.100 puntos, niveles de abril 2010, lejos eso sí de sus máximos históricos conquistados en noviembre de 2007.

El recorrido experimentado en apenas seis meses le ha servido para consumir gran parte de la mecha que tenía para este año. Si a comienzos de 2014 las casas de análisis fijaban como techo alcanzable los 11.500 puntos, los últimos acontecimientos han acelerado el proceso y llevado a algunos a actualizar sus previsiones. Los 12.000 puntos parecían una cota reservada para los más optimistas, sin embargo, poco a poco son más los expertos que empiezan a incluirla en sus estimaciones para cierre del ejercicio. Es decir, de cumplirse este escenario, el Ibex concluiría 2014 con una revalorización del 21%. Pero para que esto se materialice y no se quede en mero papel mojado parece que va a ser necesario algo más que las medidas adoptadas por el BCE en la pasada reunión. El cambio de política monetaria en la eurozona, aunque es importante y la principal gasolina para el mercado en estos momentos, no es lo único que se debe tener en cuenta. A las medidas anunciadas por Mario Draghi para afianzar la recuperación, abrir el grifo del crédito y alejar el fantasma de la deflación hay que sumarle la mejora de los datos macroeconómicos y la consiguiente recuperación de los resultados empresariales.

Diego Jiménez Albarracín, responsable de renta variable para el centro de inversiones de Deutsche Bank en España, es uno de los defensores de esta idea y considera que, en principio, no existe ningún catalizador negativo. “Los flujos de noticias que se van conociendo siguen siendo positivos”, señala el experto que ve posible que el Ibex suba un 8% desde los niveles actuales.

A la corriente de buenas noticias se suman los bajos índices de volatilidad, que en el caso de EE UU se sitúan en mínimos históricos. De cara el verano, y ante la caída de los volúmenes de contratación propia del periodo estival, esta volatilidad podría verse incrementada, pero desde Deutsche descartan un verano de turbulencias como el vivido en 2012.

Aunque el optimismo siga siendo la tendencia imperante, el recorrido hasta alcanzar los 12.000 no estará exento de baches. Fernando Hernández, de Inversis Banco, en sintonía con el consenso del mercado, ve factible que en las próximas semanas el mercado asista a una corrección. Corrección que califican de sana y que serviría para que, una vez concluida, los inversores aprovechen la ocasión para tomar posiciones.

Por su parte, Javier Urones, analista de XTB, también apoya esta idea y considera que el rally emprendido por las Bolsas tras las intervención del BCE ha desatado un ambiente de euforia que “puede ser preludio de un movimiento correctivo, ya que suele ser en estas fases cuando las conocidas como “manos fuertes” inician procesos de reasignación de activos. Con descensos incluidos, la tendencia de fondo es positiva y espera que el selectivo concluya el año en el entorno de los 11.700-11.900 puntos.

Link Securities señala tres razones que servirían para justificar el optimismo que rodea al mercado y que, si nada ni nadie lo impide, seguirá acompañándolo hasta final de año. La primera de ellas, como no podía ser de otra forma, es el apoyo incondicional de los bancos centrales.La segunda, la falta de alternativas de inversión atractivas en un escenario de tipos bajos como el actual, que está obligando a los inversores más conservadores a incrementar su exposición al riesgo para obtener una mínimas rentabilidades. Y la tercera y última, el hecho de que, tanto en términos relativos a la renta fija como en términos relativos históricos, la renta variable no está especialmente cara.

Uno de los argumentos que más se vienen repitiendo en los últimos meses es el de que la Bolsa está cara. Alfonso de Gregorio, de Gesconsult, cree que esta idea podría aplicarse por ejemplo a EEUU donde sesión a sesión el S&P500 y el Dow Jones revalidan sus máximos históricos y en lo que respecta a su valor contable está por encima de su media histórica. Sin embargo, otros como el Ibex o el Mib italiano se encuentran en línea con su media. Asimismo, Jiménez Albarracín espera que en septiembre se revisen al alza las previsiones de beneficios para final de año y comienzos de 2015, algo que ayudaría a que las valoraciones actuales de las empresas no resulten tan infladas.
Desde un punto de vista técnico, en Cortal Consors esperan que las subidas tengan su continuidad. “Podríamos ver un impulso que le lleve incluso a la cota de los 11.600 puntos”, indica Tomás García-Purriños. El experto, aunque se muestra esperanzador con el futuro de la renta variable española, considera que si se atiende a los datos macroeconómicos o se mira desde un punto de vista fundamental resulta “más complicado justificar estos niveles”. En su lugar la cota que baraja como adecuada son los 10.700 puntos.

La firma de análisis estima que la economía española crezca un 0,8% este año y un 1,8% el que viene. Tomando como referencia estos datos, el Ibex debería limitar su ascenso al 10% respecto al cierre de 2013 (la revalorización que se ha anotado hasta el momento es superior) y del 15% frente al cierre estimado para 2014. Traspasado estos porcentajes a puntos, el selectivo podría ser testigo de futuras correcciones. Esto le llevaría a cerrar el presente ejercicio en los 10.700 puntos, reservando el nivel de los 12.300 para 2015.

Por su parte, Jesús de Blas, analista de Crédit Agricole cree que las valoraciones actuales “son ya muy considerables teniendo en cuenta, además, que Nueva York también está pendiente de una corrección tras sus últimas subidas”. “Superados los 11.000 puntos, creo que el potencial del Ibex es ya limitado, dejando al margen el efecto del BCE” matiza. Mientras Daniel Pingarrón, de IG Marktes, fija como techo los 12.200 puntos y afirma que la Bolsa española va a seguir comportándose mejor que la media de las bolsas europeas.

La deuda española, cerca de tocar suelo

El interés de la deuda española está por debajo de la de estadounidense y la británica. El atractivo despertado por la deuda soberana de los países de la periferia europea provocó esta semana esta inusual situación. Sin embargo, la mayoría de los expertos consultados cree que el descenso del interés de los bonos españoles puede estar muy cerca de tocar fondo.De hecho, tras caer al 2,58% el miércoles, el bono a diez años cerró el viernes en el 2,65%.

“Creo que el movimiento en el bono está hecho. Que el interés de la deuda a diez años esté por debajo del de países como Estados Unidos es muy positivo para el país, porque se podrá financiar más barato, pero desde un punto de vista objetivo cuesta asumirlo”, afirma Jesús de Blas, analista de Crédit Agricole.

Las últimas medidas del BCE han permitido a la deuda española anotar mínimos históricos en todos sus plazos, pero ya poco margen tiene para seguir bajando. PabloGonzález, consejero delegado de AbacoCapital, considera que al bono le queda poco recorrido a la baja, unos 10 o 20 puntos básicos. González cree que “según se vaya viendo la recuperación como una realidad más sólida en Europa, los mercados de renta fija se consolidarán y se darán la vuelta porque un bund en el 1,5% significa creer en un escenario casi de deflación”.

No obstante, y aunque los expertos creen que la deuda española ya ha tocado suelo, puede que en las próximas semanas o meses, registre nuevos descensos.La razón habría que buscarla una vez más en las medidas anunciadas por Mario Draghi que suponen una fuerte inyección de liquidez al sistema que puede ser empleada por la banca para continuar comprando bonos de los países periféricos.