Aseguran que facilitan la acción de otras herramientas

Linde aplaude las últimas medidas aprobadas por el BCE

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde.
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde. EFE

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha dicho hoy que las medidas adoptadas la semana pasada por el Banco Central Europeo (BCE) “contribuyen a facilitar la acción de otras herramientas de política económica que pueden tener un efecto más potente y duradero sobre el crecimiento y el empleo”.

Linde se ha expresado así durante el acto de inauguración del Número de Papeles de Economía: la política monetaria tras la gran recesión” de Funcas, en la que ha recordado que la semana pasada, el BCE aprobó varias medidas para luchar contra la baja inflación.

Entre ellas, un nuevo recorte de los tipos de interés hasta el mínimo histórico del 0,15 %, u otras medidas no convencionales que prevén impulsar el crédito a las empresas y hogares.

Así, el BCE penalizará a los bancos por depositar su dinero en su ventanilla y llevará a cabo este año dos inyecciones de liquidez a largo plazo por 400.000 millones de euros, con un vencimiento de cuatro años.

Para Linde, aunque “ni el BCE ni la política monetaria pueden, por sí solos, resolver los problemas que se encuentran en la base de la crisis que todavía está atravesando la zona euro”, decisiones como las adoptadas por el organismo, pueden contribuir a facilitar la acción de otras herramientas que, por su naturaleza, pueden tener un efecto más potente y duradero sobre el empleo y el crecimiento.

En su intervención, el gobernador ha hecho referencia a la política monetaria, y ha asegurado que la actuación de los bancos centrales debería ser preventiva y no solo reactiva, para lo que sería preciso una política de supervisión macroprudencial.

Así, ha abogado por desarrollar una nueva política macroprudencial, a la que se debe dotar de nuevos objetivos e instrumentos.

No obstante, ha reconocido que la interrelación entre las políticas monetarias y macroprudenciales suscitarán retos complejos a los bancos centrales, ya que la acción de una incidirá sobre los objetivos de la otra, según Linde, quien no obstante, ha considerado que las ventajas derivadas entre ambas sugerirían asignar al Banco Central un papel central en el ejercicio de las segundas.

Sin embargo, ha explicado que concentrar en una sola institución diferentes objetivos de política económica puede entrar en conflicto, y puede hacer más ambiguo el mandato.

“Sin duda este es un debate complejo y con indudables connotaciones políticas”, ha dicho Linde, que, pese a ello, ve más ventajas que inconvenientes en la aproximación europea, ya que para lograr una buena coordinación entre ambas políticas y asegurar una suficiente capacidad y velocidad en las respuestas, “el BCE debe tener un papel muy importante en el diseño y gestión de nuevos instrumentos y medidas macroprudenciales.