Las exportaciones, pese a caer un 3,7%, siguen en máximos históricos

El tirón de las importaciones dispara un 50% el déficit comercial

Jaime García-Legaz, secretario de Estado de Comercio.
Jaime García-Legaz, secretario de Estado de Comercio.

En los seis años de crisis, el sector exterior ha sido el colchón sobre el que ha descansado la economía española ante la atonía del consumo de los hogares y de la inversión empresarial. En ese período, el déficit comercial ha bajado en 77.000 millones de euros por el empuje de las exportaciones y la debilidad de las importaciones.

El ciclo ha cambiado y todo apunta a que ahora será la demanda interna la que tendrá que mover la economía ante los signos de enfriamiento del sector exterior. La reactivación del consumo y la inversión ha disparado las importaciones, que han crecido un 4,9% en el primer cuatrimestre, mientras que la apreciación del euro ha dañado las ventas al exterior, que tan solo han crecido un 1,4% en el mismo período, aunque siguen manteniéndose en máximos históricos. Yeso ha tenido un impacto directo en el déficit comercial, que se ha elevado un 50% respecto al mismo período de 2013 hasta los 8.649 millones de euros.

Entre las importaciones destaca el incremento registrado por los bienes de equipo y el automóvil, con aumentos del 12,5% y del 23,6% en el primer cuatrimestre, lo que es interpretado por el Ejecutivo como una reactivación de las decisiones de consumo de hogares y empresas. En el caso de las exportaciones, que han caído un 3,7% en abril, el Ejecutivo justifica el deterioro por la apreciación del euro, que encarece las exportaciones a Asia, América y África y les hace ser menos competitivas en precios frente a otros competidores. Así se puede comprobar en las estadísticas del primer cuatrimestre. En ese período, las ventas al exterior a la zona euro (no afectadas por el tipo de cambio) han subido un 2,3%, mientras que las dirigidas a América del Norte solo lo han hecho un 0,4% y a Asia un 0,1%. Las exportaciones a África y América Latina han caído por su parte un 0,1%.

Este impacto negativo por la apreciación del euro no es exclusivo de España, sino que también se ha producido en el resto de grandes socios de los 19 países que comparten el euro. Frente al crecimiento del 1,4% de las exportaciones españolas entre enero y abril, las de Francia han caído un 2,4%, mientras que las de Alemania (el mayor vendedor en Europa y el tercero más grande del mundo) han subido un 2,3%, un ritmo menor a la de años precedentes.

Este escenario de menor crecimiento de las importaciones ya ha sido contemplado por el Ejecutivo en las previsiones remitidas a Bruselas, ya que prevé un crecimiento del 3,6% para este año y del 5% para 2015. Y ello llevará a una menor contribución del sector exterior al crecimiento, que solo aportará seis décimas este año frente a los 1,6 puntos de 2013.