Utilizaban programas informáticos de doble contabilidad

La Agencia Tributaria registra una treintena de negocios por ventas en negro

Las empresas investigadas pertenecen al sector del calzado y textil

La operación se ha desarrollado en nueve comunidades autónomas

Un funcionario de la Agencia Tributaria en uno de los establecimientos investigados por realizar ventas en negro.
Un funcionario de la Agencia Tributaria en uno de los establecimientos investigados por realizar ventas en negro.

La Agencia Tributaria ha registrado una treintena de establecimientos que utilizaban programas informáticos de doble contabilidad para ocultar ventas. La operación se ha desarrollado en nueve comunidades autónomas (Andalucía, Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, La Rioja, Madrid y Comunidad Valenciana).

En el plan de control tributario, Hacienda ya indicó que este año se reforzaría el área tecnológica con el objetivo de detectar software que utilizan las empresas para llevar una doble contabilidad y facturar parte de sus ingresos en negro. Ello permitía rebajar los beneficios declarados y, por lo tanto, pagar menos o, incluso, presentar pérdidas en el impuesto sobre sociedades.

La operación llevada a cabo por Hacienda ha detectado que los negocios investigados podrían haber ocultado hasta el 30% de su facturación real. En un comunicado, la Agencia Tributaria indica que la treintena de negocios investigados pertenecen a once sociedades, lo que sugiere que son marcas de cierto tamaño que se encuentran en distintas partes de la geografía española.

A través del acceso a los equipos informáticos de los establecimientos registrados, Hacienda confía en obtener los datos reales de actividad y ventas para determinar la cuota defraudada. El engaño se realizaba siempre en operaciones de pago en metálico, ya que las compras con tarjeta de crédito o débito dejan siempre un rastro.

La Agencia Tributaria está trabajando actualmente en adoptar medidas para elevar el control sobre el uso de los softwares de doble contabilidad. La idea es que las terminales públicas de venta, apuntes contables, programas informáticos y medios de pago, entre otras cosas. Incluso, la Agencia Tributaria aspira a tener datos de las cajas registradoras de los comercios.