Quejas en el negocio del transporte

Las compañías de buses culpan a los coches compartidos de la mitad de la pérdida de sus viajeros

Gente compartiendo coche en trayectos de larga distancia.
Gente compartiendo coche en trayectos de larga distancia. EL PAÍS

Las empresas de transporte de viajeros en autobús atribuyen a la utilización de coches compartidos la mitad del descenso de pasajeros que registraron sus líneas de larga distancia durante el primer trimestre del año, caída que cifran en un 14,1%, según asegura la patronal del sector Fenebús.

Esta asociación empresarial manifestó así su respaldo “incondicional” a los paros y movilizaciones convocados por el sector del taxi “en defensa de sus intereses y del cumplimiento de la Ley de Transporte”, así como a las medidas de inspección y control anunciadas por el Ministerio de Fomento.

Al mismo tiempo, Fenebús rechazó las declaraciones de la comisaria europea de la agenda digital, Neelie Kroes, al considerar que, “de ninguna manera, puede apoyar el incumplimiento de la ley”.

En un comunicado, la patronal de transporte en autobús asegura no tener nada que objetar contra el consumo colaborativo con carácter ocasional. No obstante, considera que si este uso de los coches compartidos se convierte en habitual y reiterado “convierte a las personas que participan en él en profesionales del transporte ilegales”.

Negocio de 2.000 millones

Fenebús, citando datos de la Comisión Europea, asegura que el importe del negocio de transporte en coche compartido mueve en toda Europa unos 2.000 millones de euros al año, un importe equivalente a la facturación de todas las líneas de transporte regular en España.

La federación empresarial recuerda que a principios de año ya puso en conocimiento de la Administración la “competencia desleal” que considera supone para las empresas de transporte por carretera la actividad desarrollada por las plataformas digitales dedicadas a la mediación entre conductores y clientes para compartir viaje en determinados trayectos.

Asimismo, la patronal indica que, “desde el primer momento”, reivindicó una normativa específica reguladora de esta nueva modalidad de transporte, “con exigencias tanto para las empresas o agencias de mediación como para los conductores que ponen sus servicios a su disposición y los usuarios que colaboran con el negocio”.