El consorcio puede apelar la decisión en un tribunal de Valdivia

El Gobierno de Chile rechaza el proyecto de HidroAysen en el que participa Endesa

El proyecto se calcula en 3.200 millones de dólares

El Gobierno apela a razones mediaombientales y de asentamiento de la población

Michelle Bachelet, presidenta de Chile.
Michelle Bachelet, presidenta de Chile. Reuters

El Comité de Ministros de Chile encabezado por el titular de Medio Ambiente, Pablo Badenier, resolvió ayer rechazar el macroproyecto hidráulico de HidroAysen del consorcio formado por Endesa Chile y Colbún para la construcción de cinco centrales en la Patagonia. El Gobierno de Michele Bachelet ha admitido así los 35 recursos de reclamación que se habían presentado contra el proyecto y argumentado que las alegaciones medioambientales y de asentamientos de la población, “no se habían solventado totalmente”, según señala un comunicado del Gobierno.

Aunque se trata de una decisión definitiva por parte dle Gobierno, después de que el la administración anterior resolviera de manera parcial las reclamaciones, lo que fue invalidado después por el actual por considerarlo ilegal. Endesa tiene un plazo de 30 días para apelar la decisión en un tribunal de Valdivia, decisión que estaba estudiando ayer.

“En este acto se declara rechazado el proyecto hidroeléctrico de HidroAysén”, declaró el ministro de Medio Ambiente, Pablo Badenier, quien consideró que “las decisiones del Comite de Ministro anterior hicieron daño a la institucionalidad ambiental”. Según detalló, para el fallo se ha considerado “la inexistencia de un plan de relocalización de familias como medida de compensación y la falta de una cuantificación adecuada de los impactos ambientales”.

El proyecto, cuya inversión se ha cuantificado en 3.200 millones dólares, comenzó a planificarse hace siete años y se ha topado con el rechazo de los grupos ecologistas.

Tras recalcar que la decisión se tomó “por unanimidad, con tranquilidad y transparencia”, el ministro de Energía, Máximo Pacheco puntualizó que ello “en nada compromete” la política energética del Gobierno.