Será el día 20 de junio

El Gobierno anunciará la reforma fiscal el viernes de la próxima semana

Buena parte de las medidas entrarán en vigor en enero de 2015

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. EFE

El Consejo de Ministros dará el visto bueno a la reforma fiscal el viernes de la próxima semana. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, había marcado como posibles fechas el 13 o el 20 de junio y todo indica que finalmente se optará por la segunda. La abdicación del Rey Juan Carlos ha trastocado la agenda del Ejecutivo y ciertos detalles de la reforma fiscal todavía están en el aire.

En cualquier caso, las grandes líneas de la reforma sí que se están marcadas y pivotarán sobre una rebaja de tipos y tramos en el impuesto sobre la renta. Nada más llegar al Gobierno, Rajoy elevó entre 0,75 y siete puntos los gravámenes del impuesto que se aplica sobre los rendimientos del trabajo. Ahora, este incremento se revertirá, aunque de forma desigual. El gravamen para el primer tramo se fijará por debajo del 24% vigente al inicio de la legislatura. En cambio, es previsible que al menos en 2015 el gravamen marginal máximo no se reduzca en los siete puntos que subió en 2012. Hacienda baraja fijar una reducción en varias fases para las rentas más elevadas.

En el IRPF, también se establecerán mayores deducciones y exenciones para los contribuyentes con hijos y mayores a cargo. Y, como ya anunció Rajoy, los contribuyentes que ganen hasta 12.000 euros anuales no tributarán.

Otro de los cambios importantes afectará a la fiscalidad patrimonial. El Ejecutivo es favorable a gravar más la propiedad de inmuebles frente a la compraventa. Se trata de una recomendación realizada por Bruselas y que también se incluyó en el informe de los expertos elegidos por el Ministerio de Hacienda.

En el impuesto sobre sociedades, el tipo nominal del 30% se reducirá al 25% en dos fases. Además, se modificarán deducciones y se establecerán beneficios tributarios para fomentar la capitalización de las empresas. El Ejecutivo no compensará las rebajas fiscales con un incremento del IVA, aunque sí que aumentarán los impuestos ligados al medioambiente.