La entidad debe presentar un plan de recapitalización ante la Fed

Santander suspende el pago de dividendos en EE UU hasta 2015

La filial del grupo que preside Emilio Botín suspendió los test de estrés estadounidenses

El logo de Banco Santander decora la fachada de la Bolsa de Nueva York.
El logo de Banco Santander decora la fachada de la Bolsa de Nueva York.

Santander Consumer USA (Scusa), la filial estadounidense del banco que preside Emilio Botín, no volverá a repartir dividendos en lo que resta de año, según informó la propia firma el pasado jueves en un comunicado dirigido al supervisor de los mercados en el país norteamericano, la Securities and Exchange Commission (SEC).

El anuncio es la última consecuencia de los malos resultados obtenidos por la entidad en las pruebas de estrés a las que sometió al sector financiero la Reserva Federal (Fed) estadounidense el pasado marzo. El organismo ha rechazado el plan de recapitalización presentado por la filial del Santander y ésta no tiene previsto remitir otro nuevo al banco central norteamericano antes del próximo enero.

Hasta entonces, y ante el temor de que la solvencia de la entidad cotizada pudiese verse amenazada si mantiene su actual política de reparto trimestral de dividendos, la Fed ha advertido a Santander Consumer que cualquier reparto de beneficios deberá contar con su aprobación explícita y por escrito. La entidad, por su parte, asume que no se le permitirá realizar ninguna entrega de dividendos hasta que el nuevo plan sea aprobado sin objeciones. “En consecuencia, además del dividendo de mayo, Santander Consumer USA no espera pagar dividendos en lo que queda de 2014”, alega.

Lo cierto es, no obstante, que ese último reparto de beneficios ha sido aprobado por la Fed, si bien bajo unas estrictas exigencias.

En concreto, el consejo de administración de Santander Consumer, especializada en la financiación de vehículos, aprobó un dividendo de 0,15 dólares por acción que sería abonado el 30 de mayo a los accionistas registrados a fecha de 12 de mayo de 2014. Días después, la Reserva Federal comunicó a la entidad que no pondría objeciones al pago de este dividendo si el grupo Santander aportaba un capital adicional a su filial de al menos 20,9 millones de dólares, unos 15,35 millones de euros, para evitar un menoscabo en su solvencia.

El grupo Santander se ha comprometido a aportar dicha cuantía para asegurar el pago de este dividendo, pero no prevé volver a hacerlo hasta completar el plan de recapitalización. En su comunicado a la SEC, Santander Consumer admite que la suspensión del pago de dividendos, otras limitaciones que pueda imponerle la Fed y el coste de cumplir con los requisitos de los reguladores, podrían tener “un efecto adverso” sobre el precio de su acción, que cotiza en Nueva York desde enero. Los títulos caían este lunes a su mínimo, por debajo de 19,6 dólares.