Entrevista con Rosa García, presidenta de Siemens España

“La reforma laboral ha sido buena para todos”

“La reforma laboral ha sido buena para todos”

La presidente de Siemens en España, Rosa García, es una de las voces empresariales que con más insistencia reclama que España entre en un nuevo proceso de reindustrialización para sentar las bases de la recuperación. Así lo defendió, por ejemplo, en la reunión anual que el Círculo de Economía celebró quince días atrás en Sitges y que contó una treintena de ponentes, entre empresarios, políticos y académicos.

 Pregunta. Apostar más por la industria, fomentar la investigación, el desarrollo y una economía con alto valor añadido. Conocemos la teoría, ¿cómo se lleva a la práctica?

Respuesta. Lo más importante tiene que ver con la educación. La universidad debe acercarse más a la economía real del país e invertir el dinero en I+D en crear productos necesarios para la sociedad. Se deben fomentar las start-up nacidas de ideas universitarias o bien buscar un vínculo más estrecho entre la universidad y la empresa. También es importante simplificar la forma cómo la universidad se relaciona con la empresa. Quiero decir que una compañía de zapatos de Elche sepa qué universidad está realizando una investigación sobre materiales. Las empresas saben que precisan investigación, pero no saben donde acudir.

¿Y la formación profesional?

“Los países que han superado la crisis son aquellos que tienen u PIB industrial superior al 30%"

Es la parte siguiente. En España, el 60% de las personas estudia una carrera universitaria y al final acaban frustradas haciendo una labor que no tiene que ver con su formación. Propongo una vuelta a la formación dual, como se ha hecho en Alemania, donde los estudiantes pasan dos días en la escuela y tres en una empresa, que finalmente les suele contratar.

¿Tiene la sensación de que España fue complaciente cuando la economía iba bien?

Es cierto que hubo poca reflexión acerca de qué tipo de país queríamos ser. Nos encontramos con una bolsa de dinero público debido a que los ingresos por impuestos se multiplicaron por dos en diez años. Teníamos más dinero y no sabíamos cómo gastarlo. Nunca nos hicimos una reflexión que otros países como Corea o Alemania sí que se hicieron.

¿Qué ventajas aportaría el proceso de reindustrialización que usted defiende?

Los países que han superado la crisis son aquellos que tienen un PIBindustrial superior al 30%. España tiene el 15% si se incluye la energía y, sin este sector, el 13%. El trabajo en la industria suele ser fijo, bien remunerado y cada empleado genera una importante aportación al PIB.

¿La reforma laboral ha sido positiva para las empresas?

Yo creo que la reforma laboral ha sido beneficiosa para todos. Ha permitido, por ejemplo, negociar con los trabajadores bolsas de horas y eso para una empresa es muy importante. Es muy difícil que tus peticiones de fabricación sean iguales para todos los meses del año. Antes tenías que estar contratando y despidiendo o tener empleados temporales.

El presidente de Siemens, Joe Kaeser, acaba de anunciar una reestructuración que supondrá la pérdida de 11.600 puestos de trabajo. ¿Cómo afectará este plan a Siemens en España?

Joe Kaeser ha afirmado que alrededor de 7.600 empleos podrían verse afectados por la eliminación de la organización en sectores y alrededor de 4.000 por la eliminación de la organización en cluster. Sólo ha dicho cuántos empleos se verán afectados por el realineamiento, pero la supresión de puestos no se traduce de forma automática en pérdida de empleo. De hecho, como parte del plan Siemens 2014, se anunció la eliminación de 15.000 posiciones en todo el mundo y el número total de empleados que dejaron la compañía ha sido de 4.000.

¿Qué papel puede jugar la reforma fiscal en la reindustrialización?

Todo cuenta. Debemos crear condiciones que nos hagan fiscalmente competitivos.

En Cataluña, el proceso soberanista está presente en todas las conversaciones. ¿Qué opina de esta situación política?

Zapatero a tus zapatos. Los empresarios debemos explicar cómo podría crecer la economía, hablar de educación, de impuestos... Los políticos son los que deben buscar solución a los problemas políticos y no es bueno que se mezclen los papeles.

¿Hay preocupación en la matriz alemana sobre la situación política en Cataluña?

Hay curiosidad. Los empresarios nos debemos adaptar a las demandas sociales. No estamos aquí para derrocar Gobiernos, sino para apoyar a la sociedad en lo que necesite.