Señala descontrol sobre parte del gasto y falta de supervisión

El Tribunal de Cuentas critica la gestión del FROB en Catalunya Banc y Novagalicia

Fernando Restoy, presidente del FROB, y Antonio Carrascosa director general,a la izquierda.
Fernando Restoy, presidente del FROB, y Antonio Carrascosa director general,a la izquierda.

"El FROB, al adquirir la condición de accionista mayoritario, no actuó con la debida diligencia" en la gestión de Catalunya Banc, ha sentenciado esta mañana el presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, al presentar al Congreso de los Diputados el informe de fiscalización realizado sobre el organismo que ha manejado la reestructuración bancaria. No fue el único fallo.

El documento, que supervisa las acciones realizadas por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria durante los ejercicios 2009 a 2012, revela importantes fallos de gestión, lagunas de información y falta de control sobre las ayudas concedidas a la banca española y las condiciones impuestas a cambio.

En las entidades nacionalizadas, en las que el FROB tomó una participación mayoritaria, el Tribunal de Cuentas ha detectado una falta de "uniformidad" en el control que terminó adquiriendo de sus órganos de poder.

En el caso concreto de Catalunya Banc, el informe subraya que cuando en octubre de 2011 el FROB se incorporó al consejo de administración de Catalunya Banc "debió haber ejercido plenamente los derechos que le atribuía la normativa y haber establecido los instrumentos necesarios para evitar llegar a una situación que, según consta en las actas de las reuniones de la Comisión Rectora del FROB, supuso un perjuicio para la gestión ordinaria de dicha entidad".

"Esta forma de actuar pudo contribuir a dificultar" la solución de los problemas de una entidad que ha terminado recibiendo 12.000 millones de euros en ayudas públicas y encara ahora el tercer intento de subasta.

En el caso de Novagalicia, el Tribunal de Cuentas destaca que el FROB "no realizó las actuaciones necesarias para designar" a suficientes miembros del consejo de administración del Banco Gallego como para representar "una proporción equivalente a la titularidad indirecta que ostentaba".

 Falta de información y control 

Más allá de los fallos de gestión en entidades concretas, el informe del Tribunal de Cuentas hace hincapié en varios apartados en la falta de supervisión por parte del FROB de parte de las ayudas prometidas y de las contraprestaciones exigidas.

Así, Álvarez de Miranda ha destacado que "la normativa debería haber previsto obligaciones formales de remisión de información" para que las entidades dieran cuenta "del cumplimiento de las condiciones subyacentes" a los apoyos públicos, fundamentalmente en la "evolución de los riesgos asociados a los Esquemas de Protección de Activos".

Estas EPA, son una suerte de seguro contra pérdidas que cubre determinadas carteras de activos que fueron utilizados para incentivar la venta de algunas de las entidades asistidas, como Unnim, CAM o CCM. El importe máximo comprometido por el FROB y el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) asciende según el Tribunal de Cuentas a 28.667 millones.

Más allá de las EPA, el Tribunal de Cuentas aduce que "el FROB carecía de datos que permitieran comprobar de forma directa el cumplimiento de las restricciones que impuso en materia de políticas comerciales agresivas" a las entidades asistidas durante los programas FROB 1 Y FROB 2, llevados a cabo entre junio de 2011 y agosto de 2012.

De hecho, el Tribunal de Cuentas afirma que "existen indicios par afirmar que todas las entidades beneficiarias de apoyos financieros", en los citados programas, "incumplieron tales restricciones".

108.000 millones de euros en ayudas

El informe, finalmente, concluye que el conjunto de las ayudas públicas inyectadas a la banca entre 2009 y 2012 asciende a 107.913 millones de euros, lo que incluye las EPA, la suscripción de participaciones preferentes o las inyecciones directas de capital pero no, por ejemplo, la exposición del Estado a Sareb.

 "Hay que resaltar que aquella cuantía no equivale al coste neto de las aportaciones públicas", ha avanzado Álvarez de Miranda, y que la factura final "solo se podrá conocer cuando finalicen dichos procesos", que incluyen Esquemas de Protección de Activos para largos periodos de tiempo.

 Del total de fondos destinados actualmente, 65.845 millones los ha aportado el FROB, 32.268 millones los puso el Fondo de Garantía de Depósitos (alimentado con cuotas de la propia banca) y 9.800 millones, el Banco de España.