Los socialistas ganan en Valonia

Los separatistas flamencos arrasan y esperan gobernar a nivel federal

El partido nacionalista flamenco (N-VA), gran vencedor de las elecciones legislativas y regionales celebradas hoy en Bélgica, confía en encontrar “lo antes posible” socios para una coalición de gobierno federal “fuerte y lógica”.

 Su líder, Bart De Wever, ha comparecido en la sede de su partido para celebrar los resultados parciales de los comicios, según los cuales su formación obtiene más del 30 % de los votos, superando el objetivo que se había fijado en la campaña.

“Los flamencos hemos optado por el cambio”, dijo un eufórico De Wever, que también mencionó la existencia de “un pozo más profundo que nunca entre dos democracias: los francófonos y los flamencos”, en alusión a las dos principales comunidades del país.

El político separatista flamenco, que es también el alcalde de Amberes, señaló que hoy “los flamencos han optado por el cambio: uno de cada tres flamencos nos ha dado su confianza... Somos de lejos el mayor partido del país”.

Insistió en que la misión que tiene ahora su partido “no es simple. Primero queremos un gobierno fuerte en Flandes, tenemos que buscar socios. Sobre esa base queremos crear, lo antes posible, una coalición fuerte y lógica para Flandes”.

De Wever dio a entender que no quiere ver a Bélgica inmersa en una larga crisis política como la vivida en 2010, cuando el país pasó más de un año sin lograr formar un gobierno, y subrayó que el objetivo es también “salvaguardar los intereses flamencos a nivel federal”.

Dijo asimismo que los resultados de las urnas ponen en sus manos “un fuerte mandato democrático” y afirmó que “algunos han querido evitar que Flandes eligiera la vía del cambio, pero los flamencos han optado por él”.

Con el 60 % de los votos ya escrutados, los sondeos apuntan a que la N-VA ha logrado en Flandes el 32,8 % de los sufragios, seguidos por los cristianodemócratas del CD-V, con el 20,6 % de los votos.

En Valonia, los socialistas francófonos (PS) han empeorado su situación, pero siguen a la cabeza y según su presidente, Paul Magnette, son “la primera familia política belga. Somos la estabilidad del país”.

El actual Gobierno de Bélgica es una coalición que incluye a socialistas y liberales (MR). Magnette, que reconoció “fuertes avances” en favor de los separatistas flamencos del N-VA, insistió en que las formaciones que integran la coalición federal de gobierno “son estables”.