Ron reclama un crédito fiscal por la compra de red de CX

Choque entre Restoy y Guindos y entre Popular y el FROB

Luis de Guindos y Fernando Restoy
Luis de Guindos y Fernando Restoy

Nuevo choque entre el ministro de Economía, Luis de Guindos, y el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy. En esta ocasión las desavenencias entre ambos –ya llevan unas cuantas desde que Restoy se ocupa de la supervisión de las entidades financiera– se deben a las diferentes posturas que defiende cada uno de ellos sobre el futuro de las cooperativas de crédito.

El Gobierno tiene previsto abordar en las próximas semanas la reforma de este sector financiero. Su intención es que estas entidades, muy atomizadas y con dificultades para acudir a los mercados para capitalizarse, se fortalezcan. Pero, este proyecto requiere de un drástico cambio de modelo de estas entidades, o por lo menos eso considera el Banco de España, y más en concreto, su subgobernador.

La idea inicial, o por lo menos lo que Restoy comunicó hace casi tres meses a algunos representantes del sector, era crear un solo grupo financiero con la fusión de todas las cajas rurales en torno a Cajamar, la cooperativa más grande del sector. Esta fusión suponía, además, la desaparición del modelo de las rurales y su bancarización, explican varias fuentes financieras. O lo que es lo mismo, suponía que las rurales correrían la misma suerte que las cajas de ahorros, sería su muerte como sector. La idea de Economía, y más en concreto, de Guindos, es muy distinta. No tiene ninguna intención de que desaparezca un sector muy defendido por varios ministros, presidentes autonómicos del PP y diputados. Y que en varias provincias son las entidades más influyentes.

El proyecto de Guindos pasa por fortalecer estas entidades, pero manteniendo su actual estatuto. En ningún caso supondría la creación de un solo grupo encabezado por Cajamar, explican las mismas fuentes. Eso sí, no se descarta que para que puedan reforzar su capitalización en el mercado, tengan que bancarizarse, pero sin convertirse en sociedades anónimas. Las rurales, no obstante, aseguran que ya tienen el Banco Cooperativo Español (BCE).

Este es al menos el proyecto que los representantes de Economía han trasladado al sector. Incluso el propio Guindos ha explicado estas líneas generales de la nueva reforma a varios responsables de las rurales.

La idea es que las rurales giren alrededor de un banco para que sea éste el que capte financiación de los mercados. Pero estas entidades no tendrían que mutualizar sus resultados en el banco, como ocurrirá a partir del 1 de junio con Cajamar y sus socias, cuyos resultados y recursos propios estarán aglutinados en su también Banco Cooperativo.

Las diferencias entre Restoy y Guindos han provocado que aún no se haya distribuido un borrador sobre la reforma que debe abordar el sector de las cooperativas de crédito. Aunque se espera que la reestructuración de las rurales no se haga esperar. Alguna que otra fuente apunta a finales de junio como fecha en la que el Gobierno quiere tener aprobada la nueva ley.

Otro asunto que trae de cabeza a Guindos y al FROB es la venta de Catalunya Banc (CX, según su marca comercial). La semana pasada las entidades interesadas en pujar por la firma catalana se fueron reuniendo con el banco de inversión N+1 tras la apertura del data room. Santander, CaixaBank y BBVA son las principales instituciones que pujarán por CX, o eso parece.

Y es que estas entidades desconocen aún cómo se va a llevar a cabo la subasta. Lo malo que el FROB hasta el viernes también. La idea era subastar la cartera hipotecaria por un lado, y que fueran los fondos de inversión los que se quedaran con ella. Por otro lado, se subastaría las oficias de fuera de Cataluña, que ahora ascienden a 146 sucursales, y finalmente se vendería Catalunya Banc a uno de los grandes bancos.

El problema ha surgido tras la petición de ayudas por parte de Banco Popular y de Evo Banco por la compra de unas 80 oficinas de fuera de Cataluña de CX. Popular ha solicitado, lo mismo que Apollo (dueño de Evo), un crédito fiscal por la compra de estas sucursales. La petición la han plasmado en sus respectivas ofertas no vinculantes que presentaron hace dos semanas.

El FROB parece poco dispuesto a segregar de CX el crédito fiscal que le podría corresponder a estas 80 oficinas.

Por ello, el FROB tiene previsto anunciar esta misma semana (puede ser hoy mismo) la subasta de Catalunya Banc, incluidas las oficinas de fuera Cataluña. ”Mucho tienen que cambiar las cosas para que al final el organismo que dirige Antonio Carrascosa cambie de opinión y conceda un crédito fiscal a Popular por quedarse con estas sucursales. Sería como regalarle 80 oficinas y darle dinero encima”, explica una fuente conocedora de las negociaciones. Los compradores de CX sí solicitarán créditos fiscales, como ya lo hicieron con Novagalicia.