Cuarta generación de un modelo orientado a las prestaciones

Subaru WRX STi, 300 CV para la calle o para el rallye

Subaru WRXSTi, 300 CV.
Subaru WRXSTi, 300 CV.

Algunos clientes compran coches deportivos sin intención de exprimirlos, simplemente porque les gusta su diseño o para presumir. Pero esto no sucederá con el Subaru WRX STi, una máquina para expertos, fanáticos de la conducción que saben apreciar la eficacia mecánica. Su estilo y su carácter se han forjado en el mundo de los rallyes, una especialidad donde Subaru cuenta con una gran tradición. Basta mirarlo para saber que es una fiera, y está línea con otros coches de culto como el Mitsubishi Evo. Estamos ante la cuarta generación el WRX STi y mantiene las características básicas de sus antecesores: carrocería de cuatro puertas, motor turbo y tracción total.

Mide 4,59 metros de largo (un Audi A4 mide 4,60), de modo que ofrece buena capacidad para los pasajeros en las plazas traseras. El maletero también es grande con 460 litros, 40 más que en la generación anterior. Por tanto puede valer como coche familiar, aunque la suspensión es más dura y hay más ruido en el interior que en otras berlinas de orientación más tranquila.

La gracia y la razón de ser del WRX STi está en sus prestaciones. Acelera de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos gracias a su motor de cuatro cilindros opuestos (solo Porsche y Subaru emplean esta configuración) y sobrealimentado por un turbo. La potencia máxima es de 300 CV y el cambio es manual de seis marchas (no está disponible automático). La respuesta del motor es más rápida y lineal que nunca, siendo más gratificante y fácil de dosificar. Su secreto para poder transmitir al suelo la potencia de la forma más eficaz posible es la tracción a las cuatro ruedas, una tecnología que está en el ADN de Subaru. El complejo sistema de tracción cuenta con tres diferenciales autoblocantes (delantero, central y trasero) que pueden variar el reparto del par entre cada una de las ruedas para lograr la mejor motricidad en cada momento.

En condiciones normales envía el 41% del par al eje delantero y el 59% al trasero. Esto es un juguete para adultos y el piloto tiene varias posibilidades para optimizar el rendimiento. El diferencial puede regularse en modo manual (6 grados de ajuste) o en modo Auto, donde tiene tres posibilidades (Auto, Auto+ y Auto-), con diferentes grados de bloqueo. La respuesta del motor también se modifica en tres posiciones: Intelligent (suave, ahorra combustible), Sport (respuesta enérgica) Sport Sharp (radical, conducción deportiva).

La marca tiene homologado un consumo medio de 10,4 litros y de 14 en ciudad, y la cifra puede ser muy superior si el conductor decide jugar a las carreras. Es muy rápido sobre cualquier terreno (255 km/h de velocidad máxima), pero donde se disfruta de verdad y se aprecian sus calidades es sobre carreteras con curvas, asfalto mojado o incluso sobre arena o gravilla. La sensación de control se ve potenciada por la dirección, más rápida que en la generación anterior, y por unos potentes frenos Brembo.

Este modelo solo se vende con un nivel de equipamiento (Rally Edition) bastante completo (navegador, asientos deportivos o cámara trasera) y cuesta 44.900 euros.

No es mucho si tenemos en cuenta que pocos deportivos de precio superior podrían seguir su ritmo en una carretera revirada.

Expertos en el 4x4

Subaru cuenta con tres modelos muy adecuados para las salidas campestres o al ski, ya que todos disponen de tracción total. Estos modelos suponen el 85% de sus ventas. En Estados Unidos, donde la climatología es difícil y se precisa con frecuencia de la tracción total, los Outback y Forester (de izda. a dcha.) son auténticos superventas. El más reciente es el XV (dcha.), que compite en el floreciente segmento de los SUV compactos. Este modelo está a la venta desde 20.400 euros para la versión 1.6 de gasolina (114 CV), y desde 27.645 para el 2.0 turbodiesel de 147 CV. Forester y Outback también cuenta con un 2 litros boxer turbodiesel de 150 CV.

Veinte años de emoción

El color más frecuente en los WRX STI de calle es el azul metalizado, el mismo que usaban los coches del mundial de rallyes (WRC). El primer Impreza WRX STI nació en 1994 con el objetivo de ser la base para el coche del mundial de rallyes. En 1995, 2001 y 2003 Colin McRae, Richard Burns y Petter Solberg vencieron en el Campeonato con estos coches. La versión 2011 ha brillado también en los circuitos, con victorias en las 24 Horas de Nürburgring (la pista más exigente y peligrosa del planeta) en 2012 y 2013. En la foto, de izqda. a dcha. aparecen los WRX STI de 1994, 2003 y 2011.