El grupo mexicano alcanzará el 63,1% de la compañía española

Campofrío descarta que Sigma cambie su estructura en España

Campofrío descarta que el grupo mexicano Sigma, primer accionista de la compañía tras la opa lanzada junto con la multinacional china WH (antes Shuanghui), lleve a cabo modificaciones o cambios sustanciales en sus nueve fábricas españolas, con una plantilla de 2.928 personas.

Una vez que se complete la oferta por Campofrío, Sigma alcanzará el 63,1% del capital y el grupo chino WH, líder mundial en venta de carne de cerdo, mantendrá el 36,9%. Pedro Ballvé, que se mantendrá como presidente del grupo, recuperará el 5% del capital en manos de Sigma y tendrá la opción de ampliar su participación hasta el 12,4%. Los nuevos dueños de Campofrío exlcuirán entonces al grupo de Bolsa.

“En principio hemos acogido los cambios con tranquilidad”, comentó ayer a este diario en una conversación telefónica Marco Antonio Pérez, presidente del comité de empresa de la compañía en España (CC OO). El hecho de que Pedro Ballvé se mantenga como presidente del grupo “también aporta tranquilidad en este sentido”, añadió.

Todo ello a pesar de que en el folleto de opa registrado en la CNMV, los nuevos dueños de Campofrio indican que tras la liquidación de la oferta pretenden llevar a cabo “una revisión estratégica de toda la actividad” de Campofrío. “En consecuencia”, añaden, “no es descartable que de dicha revisión estratégica se deriven cambios en el plan de negocio y las actividades futuras de Campofrío, así como en los centros de producción, distribución y ventas” de la compañía española.

Un portavoz de Sigma señaló ayer a este diario que esas referencias a cambios estratégicos que aparecen en el folleto presentado a la CNMV obedecen más bien “a un cierto estándar legal” y advirtió que todavía no se ha elaborado un plan estratégico sobre Campofrio.

Fuentes cercanas a Pedro Ballvé también indicaron que en los dos últimos años Campofrío ha invertido 300 millones en reestructurar su negocio en Europa, habiéndose cerrado plantas en Francia, Portugal e Italia, y que no tendría sentido modificar de nuevo la estrategia empresarial del grupo en el país.

Sabadell y BBVA financian a Sigma

Para llevar a cabo la operación sobre Campofrío, Sigma suscribió el pasado mes de noviembre un préstamo de 1.000 millones de dólares, 740 millones de euros, con The Bank of Tokio-Mitsubishi como principal prestamista, con 133 millones de euros.

Entre las entidades financieras que participan en el crédito sindicado figuran las españolas BBVA y Sabadell. El banco presidido por Francisco González aportó 66 millones a través de BBVA Bancomer; Sabadell entregó 25 millones a través de Banco de Sabadell Miami Branch.

En el préstamo participaron también entidades estadounidenses como Citibank, Bank of America y JPMorgan, todos con 66 millones de euros.

El préstamo tiene como fecha de vencimiento final el 13 de noviembre de 2018. Sigma asegura que hará frente al pago de la financiación “con el resultado ordinario de sus operaciones, sin que se prevea ningún tipo de enajenación obligatoria de activos”. El grupo señala que ninguna de las garantías comprometidas en la financiación se refiere a activos de Campofrío.

Alfa, la matriz de Sigma

Sigma Alimentación, el primer accionista de Campofrío, forma parte del gigante industrial mexicano Alfa. El grupo emplea a más de 56.000 personas y asegura ser el mayor productor de componentes de aluminio de motor para la industria automotriz en el mundo. Alfa está presente en cinco negocios a través de las empresas Alpek (petroquímica); Nemak (alumino); Sigma (alimentación); Alestra (telecomunicaciones) y Newpek (energía).

La división petroquímica representa cerca del 50% de la facturación total del grupo; la división alimentaria supone el 23%. La matriz de Sigma registró en 2013 una facturación de 11.931 millones de euros y un resultado de 398 millones. La deuda ascendió a 2.520 millones.