El grupo tiene una "delicada situación financiera"

KPMG detecta irregularidades en la matriz de Banco Espírito Santo

Varios clientes utilizan cajeros automáticos en una oficina de Banco Espirito Santo.
Varios clientes utilizan cajeros automáticos en una oficina de Banco Espirito Santo.

Espírito Santo International –matriz de Banco Espírito Santo (BES)– se encuentra en una “situación financiera comprometida”, según se recoge en un documento remitido el martes al regulador portugués por parte de la entidad financiera.

De acuerdo con el hecho relevante enviado por BES, la auditoría financiera encargada por el banco central luso sobre las cuentas del conglomerado en 2013 ha revelado varios problemas.

Espírito Santo International es uno de los mayores grupos de Portugal y además de tener una participación mayoritaria en BES y en sus numerosas filiales internacionales (incluida la española), también es propietario de aseguradoras, cadenas de hoteles y hospitales.

El auditor, KPMG, “ha identificado irregularidades en las cuentas y considera que Espírito Santo International está en una delicada situación financiera”, apunta el documento, en un momento en que el banco se prepara para ampliar capital por 1.000 millones de euros.

BES no es responsable de los problemas que tiene su matriz, reconoce el hecho relevante, pero advierte que el banco “puede afrontar un daño reputacional”. De hecho, las acciones del banco cayeron ayer un 4,02%, situándose como una de las peores de la Bolsa de Lisboa.

The Wall Street Journal publicó en diciembre que la matriz estaba altamente endeudada y que dependía de la venta de deuda a un fondo propiedad del grupo.

En su informe de auditoría, la consultora KPMG recuerda que a 19 de mayo ESI tenía emitidos títulos de deuda por 959 millones entre inversores institucionales y no institucionales clientes del banco, que fue el que los vendió. A cierre de 2013, la cifra superaba los 3.000 millones. Este pasivo, señala el auditor, está garantizado por el Espírito Santo Financial Group (ESFG), propietario del banco dirigido por Ricardo Salgado y ha obligado a la entidad a reservar 700 millones.