El interés del bono a diez años repunta hasta el 3,08%

El Ibex se acerca a paso lento a los 10.500 y el riesgo país sube a los 174 puntos básicos

Una pantalla muestra la cotización del índice referencial Kospi (izq) y otra la cotización del dólar estadounidense frente al won en la sede del South Korea Exchange Bank en Seúl. EFEArchivo
Una pantalla muestra la cotización del índice referencial Kospi (izq) y otra la cotización del dólar estadounidense frente al won en la sede del South Korea Exchange Bank en Seúl. EFE/Archivo EFE

Como un actor que se ha quedado en blanco y balbucea indeciso encima del escenario sin recordar el guión. Así se ha comportado hoy el Ibex y, con él, el resto de Bolsas europeas. Presas de la indecisión y privadas de referencias que les ayuden a moverse, los mercados suman una nueva jornada de dudas. Más de lo mismo. El selectivo español se ha debatido durante toda la sesión entre los ascensos y las caídas para terminar subiendo un 0,27% hasta los 10.453,8 puntos en una sesión de transición. El escenario se mantiene invariable. Sin razones para emprender nuevas subidas y sin argumentos que presionen con fuerza a la baja, las Bolsas caminan dubitativas.

La mayor subida del día en el Ibex ha sido la de Bankinter, que avanza un 3,82% seguido de Gamesa (+3,63%). En el lado de las caídas, el mayor descenso es el de OHL, que retrocede un 3,12%, mientras que uno de los pesos pesados del selectivo, Inditex, se anota un descenso del 1,71%. En el mercado continuo, Liberbank sube un 1,49% tras reanudarse su cotización, que había sido suspendida por la CNMV.

El rojo ha sido el color predominante en el resto de Europa, salvo en el FTSE MIB italiano, que al igual que el Ibex ha anotado un leve avance. Esta vez, Wall Street no ha podido ejercer de animador de las Bolsas europeas, ya que el mercado de renta variable estadounidense ha abierto a la baja y mantienen sus caídas según avanza la sesión. El Dow Jones de industriales y el selectivo S&P ceden un 0,2% y el Nasdaq tecnológico, en torno a un 0,3%.

La primera subida de la inflación en el Reino Unido en diez meses hasta el 1,8% en abril ha sido una de las pocas referencias con las que han contado hoy los inversores. También se han publicado los precios de producción en Alemania, que descendieron una décima, y la subida del 1,3% de los pedidos industriales en Italia en marzo. Mañana se conocerán las actas de la última reunión de la Reserva Federal estadounidense (Fed, según sus siglas en inglés), en las que los inversores buscarán pistas sobre la visión de la economía estadounidense que mantiene el organismo presidido por Janet Yellen y sus planes para seguir con la retirada de estímulos.

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También mañana se publicará el índice de confianza del consumidor de mayo en la zona euro. El jueves, la agencia de calificación S&P revisa el rating de España, Francia, Grecia y Reino Unido. Factores todos ellos que podrían mover algo a unos mercados paralizados que siguen debatiendo sobre los posibles nuevos pasos del Banco Central Europeo (BCE). Ayer, el miembro luxemburgués del comité ejecutivo del BCE, Yves Mersch, declaró que “ha aumentado notablemente la probabilidad de que el consejo de gobierno actúe ya en la próxima reunión de política monetaria de junio”, lo que asienta la creencia de que el banco central moverá ficha.

El conflicto en Ucrania, foco de inquietud en las últimas semanas, ha perdido importancia entre las preocupaciones de los inversores. Hoy el Ministerio de Defensa ruso ha reiterado a través de un comunicado que las tropas desplegadas en la frontera con Ucrania preparan el repliegue en un día en el que la Comisión Europea ha desembolsado el primer tramo de 100 millones de euros de su asistencia financiera de 1.600 millones a Ucrania. Este domingo, coincidiendo con las elecciones europeas, se celebrarán también comicios presidenciales en aquel país, fecha clave para su estabilidad política.

En el mercado secundario de deuda, prosigue la tendencia iniciada el pasado jueves al calor de los rumores sobre un impuesto a los tenedores de deuda pública griega, después desmentidos por el Gobierno heleno. La toma de beneficios se impone en los compradores de deuda soberana de estos países y por tanto el interés de la deuda periférica sigue subiendo, aunque levemente. La rentabilidad del bono español a diez años se sitúa en el 3,09%. La prima de riesgo también sube hasta los 174 puntos básicos porque avanza, pero menos, el interés del bund alemán hasta el 1,35%. Miguel Ángel Paz, director de la unidad de gestión de Unicorp, afirma que “se nos antoja complicado que, salvo que el mercado descuente que habrá deflación, el bono alemán se situé de nuevo en niveles más críticos de la crisis de la eurozona”. La situación es similar en la deuda soberana de Italia y Portugal, cuya rentabilidad también repunta. Hoy, el Tesoro español ha cerrado con éxito una nueva subasta de letras a seis y nueve meses.

El euro ha perdido el nivel de los 1,37 dólares, cada vez más alejado de los 1,40 que rozó hace tres semanas.