El presidente de Santander alerta de la escasa inversión científica y tecnológica

Botín: "España necesita ya más inversión en I+D+i"

"Un país que no invierte en ciencia se enfrenta a un futuro sombrío"

"Solo hay 2,3 investigadores en el sector privado por cada 1.000 empleos"

Emilio Botín, el viernes durante la junta de accionistas de Universia.
Emilio Botín, el viernes durante la junta de accionistas de Universia.

España hace los deberes pero no como debería. En el libro de ruta tendría que figurar como prioridad la I+D+i. De momento, no aparece en ningún plan estratégico la inversión en investigación e innovación. Sobre ello alertó ayer el presidente de Banco Santander y Universia, Emilio Botín, durante la XIV junta general de la mayor plataforma de universidades de Iberoamérica, celebrada en la sede del rectorado de la Universidad de Alcalá de Henares de Madrid.

“Es imprescindible definir nuestras prioridades estratégicas como país, y entre ellas debe estar la apuesta definitiva en I+D+i que genere riqueza, bienestar social y empleo”. En su opinión, la inversión en I+D+i es “profundamente social”, ya que la generación de empleo y la riqueza están muy vinculadas con el nivel de formación, inversión en I+D, producción científica, innovación y creatividad empresarial.

nversión en investigación, desarrollo e innovación, Botín puso como ejemplo a Corea del Sur, que entre 1975 y 2012 multiplicó por diez el peso relativo de su inversión en I+D+i, hasta alcanzar el 3,3% de su PIB. En estos 37 años, el país multiplicó por 36 su renta per cápita. En España, en este mismo periodo, se multiplicó por cuatro la inversión, tanto pública como privada, en este capítulo hasta alcanzar el 1,3% del PIB. La renta per cápita se multiplicó por diez. “Algunos estudios sostienen que si nuestra inversión hubiera crecido a otro ritmo y hubiéramos alcanzado el 2% del PIB en 2012, nuestra renta superaría los 35.000 euros, es decir sería el 85% de la renta alemana y no el 70% actual”, explicó el presidente de Universia, que aclaró que hay otros inconvenientes, como es la crisis económica y financiera internacional, para poder mantener este ritmo de inversión.

"Nadie duda de la recuperación de España"

El año pasado en la misma junta de accionistas de Universia, celebrada en Málaga, vaticinó que estábamos ante un cambio de ciclo. Ayer resaltó que “nadie duda hoy de la recuperación de la economía española”, que ha salido de la recesión, que está comenzando a crear empleo y que se encamina este año a un crecimiento del 1%. “Esta mejora de la situación responde además a reformas estructurales muy importantes que están dando sus frutos”. Destacó además el vuelco favorable que ha dado el sector exterior, “reflejo de nuestra capacidad competitiva”, y que ha hecho que la balanza por cuenta corriente tenga superávit. “Es muy importante haber conseguido recuperar la competitividad perdida sin recurrir a la depreciación del tipo de cambio, lo que no es posible en la unión monetaria”.

También resaltó como determinante la reducción del déficit público, en línea con los compromisos asumidos ante la Unión Europea. La prioridad, según Botín, debe seguir siendo la creación de empleo. Este no es un tema exclusivo del Gobierno o del sector público, sino que el empleo lo generan los empresarios, grandes y pequeños. Y existe una alta correlación entre el nivel de formación, la inversión en investigación y desarrollo, la producción científica, la innovación y la creatividad empresarial con la generación de empleo y riqueza. “En definitiva, con el progreso social y cultural”, señaló. También destacó que la banca en España siempre “hemos estado en una posición de dar crédito y sin pedir ayudas nunca”. Universia perdió 932.222 euros en 2013. Según su consejero delegado, Jaume Pagès estos resultados negativos se deben a la complicada situación económica y al descenso de los ingresos en el servicio de empleo, formación y marketing.

Siempre en tono optimista, afirmó durante su intervención ante rectores y representantes de las 79 universidades españolas socias de esta red iberoamericana formada por 1.262 campus, que no es momento de lamentarse, sino de mirar al futuro. “Ya no estamos en época de cambios, sino más bien, en un cambio de época, y de manera especial para la universidad”. E invitó a sentar las bases de una sociedad con un modelo de desarrollo más abierto, competitivo, internacional, eficiente, innovador y sostenible. Para ello, agregó, además de seguir abordando las reformas necesarias en cada uno de los ámbitos institucionales y económicos de la sociedad, con una visión a medio y largo plazo, es imprescindible apostar por una creciente inversión en I+D+i, que genere riqueza, bienestar social y empleo.

En cuanto al presupuesto de 2014 destinado por el Estado para este capítulo, con un incremento del 3,7%, “aunque leve, supone un cambio de tendencia que debe continuar con un ritmo de crecimiento más vigoroso en el futuro para reducir la brecha que tenemos con otros países de nuestro entorno”, prosiguió en su discurso.

Emilio Botín hizo extensible esta reclamación al sector privado, ya que considera que el empresariado debe subir del 45% de la inversión total en I+D+i en España y acercarse al 66% que representa en Alemania o en los países nórdicos. También manifestó la necesidad de incrementar los recursos humanos que desarrollan este tipo de actividades, ya que en España solo hay 2,3 investigadores en el sector privado por cada millar de empleos, cifra muy lejana también a la alemana o a la francesa, que duplican este dato.

Además resaltó la creciente, “pero insuficiente, interacción de las empresas con la universidad para desarrollar actividades de innovación”. Y agregó otro ejemplo: en 2011, el 37,7% del total de empresas innovadoras que se apoyaron en agentes externos para innovar lo hicieron con la universidad. Esta cifra era del 23% en 2004, “por tanto se ha mejorado”.

Para el presidente de Banco Santander, que se ha convertido en el mayor mecenas de los rectores españoles y en la tabla de salvación de muchos campus, debido a la inyección que cada año aporta la entidad financiera, entre otras partidas, al programa de becas (el año pasado anunció que, entre este año y 2015, destinará 18 millones de euros para 10.000 nuevas becas para prácticas en pequeñas y medianas empresas), la universidad avanza en el espacio empresarial de la innovación.

Sin embargo, resaltó que la colaboración es más intensa sobre todo con empresas de más de 250 empleados, ya que el 93% de las pequeñas empresas innovadoras no colaboran con la universidad para innovar. “Es un desafío que la empresa debe presentar a la universidad para que su potencial científico y tecnológico se proyecte en la innovación de la empresa española”. Se trata de una colaboración que es necesario intensificar para aumentar la transferencia y explotación de los resultados de investigación, contribuir a la innovación empresarial y apostar por una reindustrialización selectiva y de valor añadido en España, dejando atrás el crecimiento económico basado en la construcción. Yrecordó un editorial reciente de la revista Nature, donde se afirmaba que “un país que no invierte en ciencia se enfrenta a un futuro sombrío”.

En este sentido, el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y rector de la Universidad de Zaragoza, Manuel López, pidió un pacto de Estado por el conocimiento, la educación y la innovación tecnológica, ya que “es el fundamento que dará estabilidad al desarrollo de la sociedad”. E insistió en la necesidad de que existan políticas gubernamentales que consideren el desarrollo científico y tecnológico como un elemento fundamental en el crecimiento de las sociedades. “Necesitamos políticas que mantengan posiciones estratégicas de décadas, duraderas que no estén sometidas a las alternancias políticas y a los vaivenes electorales”, aseguró el representante de los rectores españoles.

 

Próxima parada: Río

La próxima gran reunión de Universia será en julio, los días 28 y 29, en Río de Janeiro (Brasil), uno de los mercados estratégicos en estos momentos del Banco Santander. Será en el III Encuentro Internacional de Rectores Universia, que reunirá a más de 1.100 gestores de 200 campus de los cinco continentes, donde se esbozarán las necesidades que tiene la universidad en el siglo XXI.

Está previsto, según anunció Botín, la asistencia de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff. Durante dos intensas jornadas se realizará un proyecto global de análisis, debate e identificación de compromisos para mejorar, modernizar e internacionalizar la universidad iberoamericana, misión imposible, en estos momentos, sin la colaboración de universidades del resto del mundo, explicó Botín, que no dudo en calificar esta cita como el centro de referencia mundial de la educación superior. El encuentro de Río, avanzó, será un trampolín para avanzar en el objetivo de conseguir una universidad iberoamericana más competitiva, tanto desde el punto de vista académico como científico, más internacional, innovadora, emprendedora y comprometida socialmente con su comunidad. Dentro de cinco años se celebrará el cuarto encuentro en Salamanca.