Análisis de Cárpatos

Ojo a Ucrania y a los signos de corrección del S&P

El diario francés Le Figaro contaba la extraña historia de suerte de un padre y una hija. Cada uno de ellos decide jugar a la loto una semana determinada sin saber cada uno que el otro jugaba también.

 Entregan los boletos por separado y en sitios diferentes y los dos escogen las mismas fechas clave familiares. Sale el sorteo y el padre se da cuenta que ha ganado 22 millones de francos y se lo dice alborozado a la familia. La hija mira su boleto y, claro, había ganado otros 22 millones de francos. ¡Eso es suerte!

Las Bolsas europeas salvaban el jueves la semana con una fuerte subida. Dando por hecho que les había tocado la loto otra vez, como en el caso de la anécdota francesa.

Ya les había tocado cuando Draghi dijo sus famosas palabras aquel verano y que provocaron una gran tendencia alcista. Esa frase solucionó un problema, y ahora se piensa que Draghi dijo el jueves que en junio tomará más medidas. Esta ha sido la gran excusa o catalizador para romper el lateral al alza, en estos mercados actuales donde ya hemos olvidado los viejos modelos bursátiles de subir por el crecimiento de los beneficios y la economía.

Ahora se sube por inyección de liquidez de los bancos centrales. El viernes vimos por ejemplo al euríbor a un año bajar en la mañana 11 milésimas, lo cual no es nada normal. Lo habitual es que se mueva una milésima o dos al día. Además, la renta fija periférica siguió mejorando.

En el subterráneo de los mercados las palabras de Draghi van a ayudar mucho.

El problema es que Europa depende demasiado de Wall Street. Y en EEUU son diarios los papelones contra los valores tecnológicos que mantienen unos PER (número de veces que el beneficio está recogido en el precio) de ciencia ficción. Para colmo, las ventas en Twitter fueron duras, al levantarse el lock up para los directivos.

También se venden las pequeñas compañías del Russell 2000. Este índice de pequeñas compañías no para de bajar, mientras que el S&P 500 sigue lateral. Bespoke Invest. daba un dato importante a este respecto. La correlación normal entre ambos índices en años anteriores era de 0,99 veces. Es decir, altísima: casi se movían a la par.

Pero desde que ha empezado a caer el Russell, la correlación entre ambos ha caído a 0,299… ¿Es esto sostenible? ¿Acabará el S&P también cayendo? Esto ya lo debe decidir cada uno…

El gráfico es el del Nasdaq Composite. Aún no hay confirmado nada y en análisis técnico hasta el rabo todo es toro. Pero cuidado si se fuera al 3.950, porque, si pierde el psicológico nivel de los 4.000, pierde la media de 200, que es un nivel muy tenido en cuenta por las manos fuertes y perdería además la línea clavicular de lo que podría ser un hombro-cabeza-hombro. Para terminar, tampoco podemos olvidar, el factor de la crisis de Ucrania que afecta mucho, tanto en positivo como en negativo a las Bolsas europeas