Los regidores de ambas ciudades se vuelcan con la Final de Champions

Lisboa se rinde ante Madrid y le ofrece mucho más que fútbol

Los hoteles cuelgan el cartel de completo y los precios de los vuelos se duplican

Ambas urbes instalarán pantallas gigantes para que todos los ciudadanos que lo deseen puedan ver el partido en la calle

GRA086. MADRID, 08052014.- La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, recibe al alcalde de Lisboa, Antonio Costa, en Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de la capital de España, para tratar sobre la final de la Liga de Campeones que disputarán Atlético y Real Madrid el próximo 24 de mayo en la capital portuguesa. EFEBallesteros
GRA086. MADRID, 08/05/2014.- La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, recibe al alcalde de Lisboa, Antonio Costa, en Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de la capital de España, para tratar sobre la final de la Liga de Campeones que disputarán Atlético y Real Madrid el próximo 24 de mayo en la capital portuguesa. EFE/Ballesteros EFE

Ni hablar de aquello que dijo en broma el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, de celebrar la Final de la Champions League en el estadio Santiago Bernabéu en lugar de viajar a Lisboa para ahorrar en los desplazamientos. El alcalde de la capital portuguesa, Antonio Costa, visitó hoy Madrid para reunirse con su homóloga Ana Botella y garantizó que el objetivo es convertir a la ciudad lisboeta en Madrid por un día, aunque después, “volverá a ser Lisboa”, comentó con su mejor “portuñol”.

La reunión entre ambos regidores no pudo ser más cordial y para sellar ese sentimiento ambos se intercambiaron regalos con un fuerte componente simbólico. Botella entregó a Costa una bandera de Madrid, que ondeará el próximo día 24 en Lisboa, en una de sus plazas más emblemáticas, la del Comercio, situada a orillas del estuario del Tajo. El objetivo no es otro que conseguir que los aficionados del Real Madrid y del Atlético que se desplacen hasta la ciudad portuguesa a presenciar en partido en el Estadio da Luz se sientan como en casa.

A cambio, el alcalde lisboeta entregó a la primer edil madrileña la llave de su ciudad. Se trata de la primera vez que ésta sale de Lisboa y se deja en manos de alguien que no es jefe de Estado. Botella, eso sí, se comprometió a devolvérsela el día del partido.

Pantallas gigantes

Los dos mandatarios aprovecharon la oportunidad que les brinda este acontecimiento deportivo único, ya que se trata de la primera ocasión en que dos equipos de la misma ciudad llegan a la final, para ensalzar los valores turísticos de las dos urbes. Costa aseguró que Lisboa recibirá con los brazos abiertos a las dos aficiones y hará gala de su famosa hospitalidad. Por su parte, Botella hizo un llamamiento a todos los hinchas de ambos equipos para que disfruten del espectáculo, del ambiente de la capital portuguesa y den ejemplo de deportividad y buen comportamiento, algo que, según apostilló, “suelen hacer habitualmente”.

Para quienes no logren una entrada para ver el partido en directo, los dos alcaldes anunciaron que pondrán a disposición de los viandantes pantallas gigantes con el fin de poder presenciar y participar del espectáculo del fútbol.

Costa eludió dar cifras sobre el impacto que puede tener la cita del día 24 para los hoteles, bares y restaurantes de su ciudad y solo admitió que es una “oportunidad muy grande” para dar a conocer Lisboa a los madrileños y a todo el mundo

Desde que se conociera la identidad de los dos finalistas de esta edición de la Champions League, el hecho de que Lisboa se encuentre a poco más de cinco horas en coche de Madrid ha disparado la demanda de plazas hoteleras en la capital lusa. Y ahora a escasas dos semanas para la celebración del también conocido como euroderbi, ya hay más peticiones de reservas que habitaciones de hotel disponibles en Lisboa, según admiten desde la Asociación de Hostelería de Portugal (AHP).

Estas fuentes confirman que muchos establecimientos llevan días ya con el cartel de completo para ese fin de semana y en muy poco tiempo la ocupación llegará al 100%, lo que explica que en algunos casos lleguen a costar más de 1.500 euros por noche.

Además del partido, ese mismo fin de semana se celebra el festival Rock in rio con los Rolling Stone, Robbie Williams y Justin Timberlake como cabezas de cartel. “Apenas quedan habitaciones en los establecimientos de la periferia de Lisboa, lo que ha propiciado que incluso se estén ofreciendo paquetes de viaje desde Badajoz y Salamanca”, señalan fuentes del sector turístico. Desde luego, a todas esas ciudades les ha tocado la lotería con que la final vaya a ser disputada por dos equipos madrileños.

Aunque la gloria absoluta solo la conseguirá uno de los dos finalistas, desde el punto de vista económico ha sido una campaña redonda para ambos. Uno y otro habrán ingresado solo por participar y haber llegado a lo más lejos unos 60 millones de euros, la mitad de todo el presupuesto del Atlético y el 10% en el caso del Real Madrid, el club que más ingresos genera del mundo.

Llegar a Portugal será más fácil, pero también más caro

Visto el tirón que tiene la Final de la Champions para el sector hotelero de Lisboa y aledaños, las grandes empresas de transporte han reaccionado rápidamente ampliando su oferta para llegar a la capital portuguesa el próximo 24 de mayo.

Renfe fletará cuatro trenes especiales para viajar entre ambas capitales, dos para transportar a aficionados del Real Madrid y otros dos para los seguidores del Atlético. Los trenes rojiblancos partirán de la estación de Atocha y tendrán como destino la de Oriente de Lisboa, mientras que los madridistas saldrán de Chamartín y arribarán a la de Apolonia. Partirán la noche del 23 de mayo para llegar a Lisboa a primera hora del día del partido de forma separada, tal y como se ha acordado con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Por su parte, Iberia ha incrementado un 124% su oferta entre Madrid y Lisboa, hasta poner a disposición de sus clientes 12.000 asientos. Air Europa también ha programado 2.700 plazas adicionales. Además de añadir vuelos chárter, la aerolínea ha aumentado la oferta de vuelos regulares con aviones de más capacidad. Este alza de la demanda se ha traducido en precios que se han más que duplicado. Así, vuelos que normalmente cuestan unos 100 euros por trayecto, en los días próximos a la final rondan ya los 250 euros por billete y en algunos casos llegan a 380 euros, por lo que un viaje de ida y vuelta puede costar 600 euros.