La banca reduce sus posiciones hasta los 201.892 millones

La deuda pública en manos de inversores extranjeros se anota un nuevo récord

Íñigo Fernández de Mesa, secretario general del Tesoro.
Íñigo Fernández de Mesa, secretario general del Tesoro.

La deuda sigue despertando la atención de los inversores extranjeros. En un entorno de tipos bajos y de repunte de las rentabilidades de los hasta el momento considerados países refugio, el interés que ofrece la renta fija española sigue siendo vista con buenos ojos. Así al menos es lo que corroboran los datos divulgados por el Tesoro. Según las cifras que maneja el erario público, en marzo los inversores extranjeros tenían en sus manos 302.710 millones de euros, cantidad que equivale al 42,98% del total de deuda en circulación (704.306 millones de euros). En el tercer mes del año, los no residentes incrementaron sus posiciones en deuda española en 7.428 millones de euros. Con estas compras deuda pública en manos extranjeras supera los niveles registrados en diciembre de 2013 y se anota un nuevo máximo histórico.

Las razones que justifican este incremento son por un lado el aumento mes a mes de la deuda en circulación, pero sobre todo el cambio de tendencia que impera desde que en agosto de 2012 la deuda que los no residentes tenían en su poder marcase mínimos (191.836 millones). España ha dejado de ser un país de salida de capitales para convertirse una inversión de moda.

Los datos publicados por el Tesoro reflejan cómo los países periféricos ya no son la gran amenaza del sino imán para los inversores. Primero fueron las palabras y el compromiso de Mario Draghi de no dejar caer a ningún estado de la zona euro, y más recientemente la mejora de los datos macro así como la revisión al alza de las previsiones para los próximos meses y el incremento de la calificación por parte de las agencias de rating, los hechos que han contribuido al cambio de percepción. Todo esto se ha convertido en un caldo de cultivo para que los inversores extranjeros apuren los últimos coletazos e intenten sacar partido de unas rentabilidades que, a pesar de los últimos descensos, todavía superan la media.

A los inversores extranjeros le siguen las entidades de crédito. La banca, que cuenta con el 28,67% de la deuda en circulación, se deshizo de 4.143 millones. Después de las adquisiciones emprendidas en enero y febrero, en marzo los bancos han vuelto a la estrategia que rigió sus inversiones en la recta final de 2013. Así, a cierre del primer trimestre las entidades disponían de 201.892 millones de euros en sus arcas.

Y es que el tema de deuda pública es uno de los puntos clave en los test de estrés. El BCE analizará con todo detalle la cartera de deuda y penalizará a aquellas entidades que empleen la renta fija para hacer caja y compensar el descenso de márgenes que ha seguido a la restricción del crédito. Aunque los datos que servirán de base al examen al que se enfrenta la banca son los registrados a cierre de 2013, la banca no se la quiere jugar.

La rebaja de los costes de financiación que vive la deuda española a día de hoy ha estado sostenida, en buena medida, por las compras llevadas a cabo por los inversores extranjeros, rompiendo así la tendencia que imperaba en los momentos más críticos de la crisis de deuda. En aquella época, con el interés de la deuda a diez años en el 7,6% era la banca la que acudía al rescate del Tesoro. Casi dos años después el dinero regresa a España y los no residentes son los pilares de la alegría que atraviesa la renta fija.

Junto a la banca y los no residentes, los siguientes en la lista de tenedores de deuda son las administraciones públicas (63.303 millones), las entidades de seguros (48.644 millones de euros), los fondos de inversión (39.127 millones), las empresas no financieras (19.496 millones) y los fondos de pensiones (18.331 millones). El último puesto queda reservado a los inversores particulares con una modesta participación del 0,67% hasta los 4.684 millones.

Rentabilidad del bono a diez años

En las últimas sesiones la rentabilidad del bono a diez años ha bajado de la cota del 3% y día a día registra un nuevo mínimo. Aunque fue enero el mes decisivo de estos descensos, en marzo los descensos continuaron siendo los protagonistas. A comienzos de mes la rentabilidad se situaba en el 3,5% y concluyó en el 3,5%. Por su parte, la prima de riesgo hizo lo propio y pasó de los 195 puntos básicos a los 166.