Consejo Empresarial para la Competitividad
Imagen del último Consejo empresarial para la Competitividad, con Mariano Rajoy, en 2013.
Imagen del último Consejo empresarial para la Competitividad, con Mariano Rajoy, en 2013.

SOS de los ingenieros a las grandes empresas

El Santander trasladará sus peticiones a los foros donde crea que es oportuno

La reunión entre el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y los 19 miembros del Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC), mañana miércoles en la sede central de Telefónica, podría suponer una sorpresa para los 200.000 ingenieros que se titularon antes de la implantación del llamado Plan Bolonia. Los máximos representantes de la rama de la Ingeniería Industrial pidieron, a través de una carta dirigida al director del Consejo, Fernando Casado, que los empresarios trasladaran al jefe del Ejecutivo su preocupación por no tener todavía equiparados sus títulos al Marco Europeo de Cualificaciones (EQF), lo que les supone una fuerte discriminación con respecto a sus homólogos extranjeros en las licitaciones públicas fuera de España. Según ha podido averiguar CincoDías, cuentan por ahora con el apoyo del presidente del Banco Santander, Emilio Botín, y del consejero delegado de Osborne, Ignacio Osborne.

El CEC, un think tank del que forman parte altos cargos de las empresas españolas más destacadas –Repsol, La Caixa, BBVA o Iberdrola, entre otras–, y que tiene entre sus objetivos el de “fortalecer la confianza internacional en España”, según recoge su página web, se reúne mañana con Rajoy no solo para debatir sobre la política fiscal del Gobierno; sino también sobre el plan de reindustrialización, que prevé que las multinacionales españolas impulsen la actividad de las pymes en las licitaciones internacionales. “En este marco, entiendo como lógico que el Consejo requiera al presidente del Gobierno que solvente urgentemente la falta de equiparación internacional de los títulos universitarios españoles y los homologue directamente al EQF”, explica Luis Manuel Tomás, presidente de la Federación de Asociaciones de Ingenieros Industriales de España (FAIIE), quien se puso en contacto ya a finales de enero con los miembros del CEC, junto al presidente del Consejo General de Ingenieros Industriales (COII), Jesús Rodríguez Cortezo.

“Esta falta de equiparación implica la infravaloración de los currículums de los recursos humanos de cualquier empresa española, sea una pyme o una multinacional, cuando concurre a cualquier licitación fuera de España”, abunda Tomás. Es precisamente lo que sucedió hace un año, cuando un fallo judicial en el contencioso entre Saitec y Aiesa, que competían por el contrato del metro de Bogotá (Colombia), estableció que los títulos de los ingenieros españoles expedidos en el marco pre-Bolonia no podían considerarse máster, a falta de la equiparación por parte del Gobierno de España. Desde aquel entonces, el problema se conoce en toda Latinoamérica, que es donde las constructoras españolas tienen mucha proyección internacional.

A las peticiones que la FAIIE y el COII dirigieron al CEC ya contestó Emilio Botín, presidente del Banco Santander. “Aunque es un asunto que es responsabilidad directa del Ministerio de Educación, haré lo posible para trasladar su preocupación en aquellos foros o instituciones que puedan ayudar a que nuestros magníficos ingenieros industriales anteriores al Plan Bolonia, sin titulación de máster, tengan las mismas oportunidades que los demás”, aseguró el banquero en la carta con la que el pasado 7 de febrero respondió a Tomás y Rodríguez Cortezo. “Estoy totalmente de acuerdo con la necesidad de una actuación rápida de la Administración”, escribió por su parte, en una misiva fechada el 10 de febrero, el consejero delegado de Osborne, Ignacio Osborne.

Los empresarios destacaron la urgencia de la equiparación ya en marzo, cuando el presidente de la asociación de empresas constructoras (Seopan), Julián Núñez, reclamó al Gobierno que resolviera “cuanto antes” este problema, que “está afectando a la competitividad de la economía española”. “Las empresas españolas de infraestructuras”, recogía el informe anual de Seopan, presentado el pasado 7 de marzo, “se ven obligadas, para cumplir los pliegos de condiciones en las licitaciones internacionales a contratar ingenieros civiles extranjeros, con lo que se encuentran en la necesidad de incrementar sus costes de personal”.

El Gobierno redactó entonces un borrador de real decreto que, al establecer un proceso para llegar a una homologación solo con el marco español de cualificaciones, y no con el europeo, provocó un rechazo generalizado, tanto del mundo profesional, como académico.

El real decreto del ministro Wert se estanca

Pese a que los plazos para la presentación de alegaciones hayan caducado hace un mes, el proyecto de real decreto elaborado por el Ministerio de Educación para acabar con la falta de adecuación de los títulos universitarios pre-Bolonia al marco actual, no ha llegado todavía al Consejo de Estado. Este es el último estamento por el que tiene que pasar el borrador, antes de la aprobación por el Consejo de Ministros. “Aún estamos a tiempo de presentar sugerencias”, declaró el ministro, José Ignacio Wert, al contestar a una pregunta de UPN en el pleno del Senado, el pasado 22 de abril. Sin embargo, no concretó quién podía seguir contribuyendo a la redacción del proyecto, ni de qué manera.

Aunque fuentes de Educación justifiquen esta tardanza aludiendo a “trámites preceptivos” que se tienen que realizar “ante otros departamentos”, el rechazo de casi todas las ramas de la ingeniería (con la notable excepción del Colegio de Ingenieros de Caminos) es una realidad, así como el de los funcionarios. En una nota publicada la semana pasada, la Federación de Cuerpos Superiores de la Administración Civil del Estado (Fedeca) criticó al Gobierno por no contemplar la posibilidad de equiparar las antiguas licenciaturas, arquitecturas e ingenierías directamente al marco europeo EQF7, en lugar de establecer, como prevé el texto de Educación, un largo y complejo procedimiento para llegar únicamente a la equiparación al Meces, el marco español. El 20 de marzo pasado, mientras los rectores comunicaban a Wert su informe desfavorable sobre el borrador, el Parlamento de Galicia, también por unanimidad, votó una resolución para pedir al Gobierno central la equiparación automática de los títulos de ingenieros al nivel europeo EQF7.