Editorial

Primero de Mayo de sol y playa

Dos movimientos ciudadanos han coincidido este Primero de Mayo, que en el caso de Madrid es el inicio de un largo puente festivo. Uno, siguiendo el calendario conmemorativo, el formado por las manifestaciones en las que los grandes sindicatos han criticado duramente la política económica del Gobierno y denunciado que la recuperación es “una operación de propaganda” del Ejecutivo. Las grandes centrales, que han centrado el foco en que “sin empleo de calidad no hay recuperación”, han comprobado de nuevo cómo su capacidad de movilización, a pesar de la larga y dura crisis, ya no es la que era en un día tan señalado para los trabajadores. Y esto también debe hacer recapacitar seriamente a sus líderes sobre el movimiento sindical futuro. La otra movilización ha estado en las carreteras, en forma de colas kilométricas, principalmente con origen en Madrid y camino de destinos turísticos. Un movimiento que, animado por el buen tiempo, confirma la recuperación del turismo nacional iniciada en Semana Santa, y que era la prueba más esperada por el sector, ya que Madrid es el principal mercado emisor. La patronal hotelera Cehat aseguraba que buenos resultados en este puente serían “señal inequívoca de que algo está cambiando”, por lo que representa de pérdida de miedo de los consumidores.