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Un bache en el camino de EE.UU

El tropiezo en el primer trimestre del producto interior bruto de Estados Unidos es más ruido que noticias. El crecimiento del 0,1% parece débil, y el mal tiempo no ha sido la única causa, según el informe publicado el miércoles por la Oficina de Análisis Económico. Se esperaba una caída tras un fuerte cuarto trimestre, pero el crecimiento sobre los tres primeros meses del año anterior se situó en un presentable 2,3%.

El resultado trimestral estuvo muy por debajo de la estimación de Thomson Reuters del 1,2%. Además las nevadas casi de récord y las frías temperaturas que han tenido lugar en la mayor parte de Estados Unidos no disuadieron a los consumidores de gastar: los gastos reales de consumo personal aumentaron a una tasa del 3% anual. Con una Ley de Cuidado Asequible que empieza a hacer efecto, el gasto sanitario se incrementó a un ritmo anualizado del 10,5%, aunque no está claro qué proporción refleja unos mayores costes y cuál la cobertura de los que antes no tenían seguro.

Es difícil creer que el mal tiempo podría afectar a la inversión y no al gasto del consumidor

La imagen ha sido menos optimista en lo referente a la producción, lo que restó un punto porcentual al crecimiento del PIB. Por otra parte, el gasto público fue casi plano, y las exportaciones netas fueron débiles, lo que redujo el crecimiento en 0,8 puntos porcentuales. La tasa de ahorro también se reduce, haciendo que no sea demasiado probable que se produzca una recogida temprana de la inversión y que las perspectivas de jubilación de la generación del baby boom sean aún más inciertas.

Es difícil creer que el mal tiempo podría afectar a la inversión y al comercio y no al gasto del consumidor, por lo que una disminución real de la economía parece posible. Por otra parte, el dato del miércoles es solo el primero y el menos fiable de las tres versiones. Además, un gasto de consumo saludable y la robusta creación de empleo dan al informe un sentimiento mixto en lugar de negativo. Su verdadero mensaje puede ser que los caminos aburridos de la economía probablemente seguirán su curso.