El danés Noma vuelve a ser el mejor restaurante del mundo

Los Roca siguen en el podio gastronómico

Mejor restaurante del mundo
René Redzepi celebra con su equipo su triunfo en Londres. onEdition

El danés Noma, el restaurante de René Redzepi, de Copenhague, vuelve a encabezar la lista de los mejores restaurantes del mundo, The World’s 50 Best Restaurants, que cada año publica la revista Restaurant. El año pasado fue desbancado por El Celler de Can Roca, el restaurante que los hermanos Roca gestionan en Gerona, y que este año ha pasado al segundo puesto. A este título se suma el que ha conseguido este año el hermano menor, Jordi, que ha sido proclamado en Londres, donde se entregan los citados premios, mejor pastelero del mundo. Al sexto puesto también ha ido, desde la cuarta posición, Andoni Luis Aduriz, al frente de Mugaritz, en Rentería (Guipúzcoa),

Pero el gran descenso este año ha sido para Quique Dacosta que baja del puesto 26 (este peldaño lo ocupa ahora el chef vasco Eneko Atxa, que entra por primera vez en esta lista) al 41. En cambio, sube desde el puesto 64 al escalón 35 Martín Berasategui, que desde siempre se ha mostrado muy crítico con este ranking. En el puesto 44 se encuentra el asador Etxebarri, de Atxondo (Vizcaya), que escala diez peldaños.

Y al cuarto puesto, desde el quinto, sube Eleven Madison Park de New York. Y al quinto peldaño sube el londinense Dinner by Heston Blumenthal. En el octavo puesto continúa desde hace dos años Arzak (San Sebastián); en el séptimo, y baja uno, se encuentra el brasileño Alex Atala, con D.O.M. En l tercer peldaño se mantienela Osteria Francescana, en Módena, de Massimo Botura. La novena posición Alinea (Chicago) y la décima para The Ledbury (Londres).

Por primera vez entra en la clasificación, en el puesto 48, un restaurante africano, The Test Kitchen, en Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Y en el puesto 17 también se estrena un asiático, el restaurante Gaggan de Bangkok. En el puesto 13 aparece Nahm, también en Bangkok, el mejor restaurante de Asia.

Los hermanos Roca y el resto de cocineros españoles se han convertido en los mejores embajadores de la marca España y han hecho de la gastronomía una enseña mundial. “Ha sido un año muy emocionante, en el que hemos trabajado mucho, hemos intentado gestionar este reconocimiento. Solo podemos dar las gracias por el momento que nos está tocando vivir”, aseguró Joan Roca hace unos días. De hecho, durante todo este ejercicio, con el título de mejor restaurante del mundo, han sido “embajadores de la cultura, la cocina, los productos y la tierra”. Lo cierto es que para los Roca el citado reconocimiento es importante por lo que supone pero tampoco es una obsesión. “Hemos hecho los deberes, ha sido el año que más platos hemos hecho y hemos aprovechado la oportunidad del reconocimiento para continuar con acciones de responsabilidad social y académica”.

Los Roca, como también lo hizo Ferran Adrià en elBulli, que durante cuatro ediciones fue considerado el mejor restaurante del mundo, están creando escuela. “Lo importante es que haya cantera, que haya una base muy potente, llevamos años estando ahí, siendo referencia mundial”, aseguró ayer Ferran Adrià, cuyo hermano Albert Adrià cuenta con dos restaurantes entre los cien mejores: Tickets de Barcelona, en el puesto 57 y 41 grados, en el 74: También entra en la clasificación, en el puesto 94, Diverxo, el restaurante con el que David Muñoz ha conseguido que Madrid tenga de nuevo un tres estrellas Michelin.

La lista completa The World's Best Restaurants.

El 'momentazo' de Eneko Atxa

La gran sorpresa de este año en los Fifty Best ha sido el cocinero vasco Eneko Atxa, del restaurante Azurmendi en Larrabetzu (Vizcaya), que entra en el puesto 26 y ha recibido además el premio al mejor restaurante sostenible.

El chef, de 37 años, que hace dos años, a pocos meses de inaugurar su nuevo espacio gastronómico, consiguió la tercera estrella Michelin (el primero que lo consigue en Vizcaya), se ha convertido en referencias gastronómica en el País Vasco.

Con gran tranquilidad aseguraba en la tarde de ayer desde Londres que “todo lo que valga para que tengamos un cliente más, bienvenido sea”. Azurmendi parece estar colgado de un verde prado, donde Atxa tiene sus raíces.