El juez da el visto bueno al plan de los bancos acreedores

CC OO pide que la Sepi entre en Pescanova

Sede de Pescanova en Chapela.
Sede de Pescanova en Chapela. EFE

El secretario general de la Federación agroalimentaria de Comisiones Obreras (CC OO), Jesús Villar, ha pedido que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) se incorpore como un socio importante en el proyecto de Pescanova que en estos momentos se debate. Recientemente en el caso de la venta del grupo español Deoleo, líder mundial en la venta de aceite envasado, a la sociedad de capital riesgo CVC, los ministros de Hacienda y Agricultura, Cristóbal Montoro y Miguel Arias Cañete (recientemente sustituido de su cargo en el Gobierno para encabezar las listas del PP en las elecciones europeas), han sugerido que el organismo público podría tomar una participación en la empresa.

Según ha señalado Villar en declaraciones a Efeagro, para CC OO –sindicato mayoritario en Pescanova– es “una oportunidad importante para que la Sepi, al igual que se ha planteado en Deoleo, se incorpore como socio, porque entendemos que Pescanova es una empresa estratégica, no sólo por la dimensión española, sino también internacional”. “En esta ocasión tiene una oportunidad para hacer valer sus conocimientos de este sector industrial y estratégico para el país”, ha añadido.

 Las declaraciones del sindicalista se producen en plena reestructuración de la multinacional gallega. Grupo Damm y Luxempart, con el 6,2% y el 5,8% de Pescanova según los registros de la CNMV, han acordado con los principales bancos acreedores del grupo gallego apoyar la propuesta de convenio elaborada por las entidades financieras para "preservar la continuidad" de la multinacional pesquera.

Damm, de la familia Carceller, y el fondo de inversión han informado hoy a la CNMV que han decidido "permitir la subrogación de las Entidades Financieras en el Convenio renunciando a sus derechos y quedando liberado de sus obligaciones, a los efectos de apoyar el Convenio"

Las principales entidades acreedoras de Pescanova, agrupadas en el denominado G7 (Sabadell, Popular, CaixaBank, Bankia, Novagalicia, BBVA y UBI Banca), presentaron ayer ante el juzgado mercantil número uno de Pontevedra las modificaciones a la propuesta de convenio de acreedores que ya entregó a principios de marzo Grupo Damm, primer accionista de la multinacional pesquera. Esta oferta fue validada por el juzgado y las entidades deberán presentar mañana ante el juez las adhesiones necesarias, del 51% de la deuda (el G7 aglutina en torno al 30%), para que el convenio salga adelante. Fuentes financieras aseguran que estos apoyos están ya prácticamente cerrados.

La propuesta de la banca deja fuera al grupo Damm y su socio Luxempart en la pugna por hacerse con Pescanova, en concurso de acreedores desde hace un año. Damm y Luxempart, aceptaron “ceder su posición en el Convenio a las Entidades Financieras renunciando a sus derechos y quedando liberado de sus obligaciones en el mismo”, según un hecho relevante remitido por la compañía ayer a la CNMV. Estos, además, presentarán su renuncia “irrevocable” como miembros del consejo de administración del grupo pesquero “en cuanto se apruebe el Convenio o en su caso, si no fuera así, en el momento que se acuerde la apertura de la fase de liquidación”.

La oferta de la banca contempla la inyección de 125 millones de capital en el grupo gallego. De esta cantidad, indican las fuentes, las entidades tratarían de que 25 millones sean aportados por un nuevo socio industrial, y sería nombrado también un nuevo consejero delegado. Los bancos barajan varios nombres de posibles socios industriales que sustituyan a Grupo Damm.

La propuesta elaborada por Damm, junto con Luxempart contemplaba la devolución a la banca de 700 millones de euros. Las entidades han forzado una propuesta en la que asciende a 1.000 millones la cantidad que deberá ser devuelta a los bancos acreedores (la deuda total de Pescanova se ha estimado en más de 4.000 millones). La devolución se estructurará en tres tramos, de 450 millones, 250 millones y 300 millones, con vencimientos en 10, 15 y 20 años respectivamente. Este último préstamo de 300 millones estará sujeto a un tipo de interés del 1% anual “si hay tesorería disponible. En caso contrario, dicho interés se devengará igualmente, si bien, en lugar de ser pagado, será capitalizado y satisfecho al vencimiento final”, según el hecho relevante.

Para cubrir el puesto de consejero delegado figura como favorito Senén Touza, administrador concursal en representación de Deloitte, junto a Santiago Hurtado Iglesias, según diferentes fuentes financieras, que explican que Touza cuenta con el apoyo de las principales entidades acreedoras, al considerarse una de las personas que, en estos momentos, conoce con más detalle la situación del grupo gallego.