Los casos de fraude aumentaron un 2,4% en 2013
Estafar al seguro
Una grúa recoge un coche accidentado

Para estafar al seguro, no cuelgue su foto en Facebook

Los intentos de fraude a seguros aumentaron un 2,4% el año pasado, al pasar de 146.792 casos analizados en 2012 a 151.995 casos investigados en el año pasado, según el Informe sobre el Fraude al Seguro Español 2013 elaborado por la Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones (ICEA). La cifra casi duplica a la que se registraba antes de la crisis.

Los intentos de engañar a las aseguradoras habrían tenido un coste para el sector de 573 millones de euros, según explicó ayer el director general de ICEA, José Antonio Sánchez, durante la presentación del informe. El trabajo realizado por las aseguradoras para la investigación y detección de esos fraudes permitió que solo se abonaran 161 millones de euros que, según el estudio, “era la cantidad real” a la que tenían derecho los asegurados. Esto significa que las aseguradoras evitaron pagar indebidamente 412 millones de euros en 2013, el 72% del importe inicialmente reclamado.

De acuerdo con la responsable del estudio, Marta Rodríguez, una de las tendencias en detección del fraude es el uso de redes sociales para comprobar si los supuestos accidentados padecen directamente las enfermedades por las que reclaman una indemnización. “Cada vez es más normal destapar el fraude al ver en Facebook una foto del teórico tetrapléjico bailando con el padrino de una boda”.

El fraude del millón de euros estuvo a punto de hacerse realidad el año pasado. La compañía de seguros Fiatc recibió una solicitud de indemnización por el fallecimiento de una mujer que tenía contratado con ellos un seguro de vida. Había muerto en un viaje a Paraguay. ¿La fatalidad? Una mala caída desde una silla. La cobertura que tenía con esta compañía era de 400.000 euros, pero con otras aseguradoras tenía cubiertos riesgos por otros 600.000 euros. Al final, la mutua aseguradora catalana descubrió que todo era un montaje y que la mujer había muerto de cáncer.

El caso, completamente verídico, fue uno de los ganadores en la vigésima edición del Concurso de Detección del Fraude, organizado por Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras (ICEA).

En otro de los casos premiados ayer, Línea Directa descubrió que los siete demandantes de una indemnización por un accidente de tráfico eran meros hombres de paja de un abogado y propietario de un centro de rehabilitación. El estafador tenía el negocio redondo, pagaba 500 euros a personas con pocos recursos para que fingieran un siniestro, y luego les “asesoraba” en la reclamación y les “atendía” en su clínica.

Los timos en seguros de coche, a la cabeza

Los fraudes en los seguros de coche siguen siendo los reyes. Durante el pasado ejercicio, el 71,6% de los casos de fraude se produjeron en esta tipología de primas (108.893 casos, para un total de 152.000). El supuesto más común, según explicaron ayer los expertos del sector, es intentar que la compañía de seguros se haga cargo de más daños de los producidos durante el siniestro.

En caso de que los 109.000 casos detectados en el ramo de seguros de auto no se hubieran investigado, habrían tenido un coste de 374 millones de euros para el sector. Gracias a la labor de los servicios de prevención del fraude, finalmente solo se abonaron 132 millones.

También es muy habitual intentar asegurar un vehículo después de haber sufrido un accidente.

En seguros diversos, que incluyen los seguros multirriesgo, el 27,7% de los intentos de fraude era por siniestros simulados.

“El fraude que no se registra es el más importante”, explicó ayer el director general de ICEA, José Antonio Sánchez Sánchez, quien consideró que el trabajo de las aseguradoras hará que cada vez sea menor. En 2013 se destinaron 10,5 millones a combatir el fraude, un 10,1% más que el año anterior.