Secretos de despacho

Un rinconcito para el más viajero de Jobandtalent

Juan Urdiales exige a su equipo “trabajar duro y con creatividad”

Juan Urdiales en la sede madrileña de Jobandtalent
Juan Urdiales en la sede madrileña de Jobandtalent

Como un nómada, Juan Urdiales (Ronda, Málaga, 1981) va al trabajo con su mochila. Una bolsa que le ha acompañado durante los dos últimos años en sus innumerables viajes a Londres, donde el cofundador de Jobandtalent se ha encargado de abrir una filial de esta start-up española.

“La mochila me acompaña a todas partes. Ha venido siempre conmigo en mis viajes a Londres. Ahí llevo el portátil, el iPad e incluso mudas”, cuenta. El otro elemento que nunca le falta es el iPad, por la comodidad para enseñar el producto o como bloc de notas. “Lo llevo siempre conmigo para cualquier reunión”.

Con ‘app’ para iOS y Android

Jobandtalent ha estrenado su aplicación para iOS (Apple) y para móviles con Android, como una de las novedades en una empresa que no para de crecer. Los dos socios, aunque habían estudiado en Icade, se conocieron gracias amigos comunes de Tuenti, otra start-up de éxito. “Yo en esa época estaba muy perdido. No sabía qué hacer”, confiesa Urdiales, que ya anteriormente había fundado la empresa Pluscuamperfecta. Ambos buscaban trabajo y veían que sus amigos encontraban puestos interesantes. “No sabíamos dónde buscar. De ahí surgió la idea”.

Lo diferente que tiene esta plataforma es un algoritmo propio que facilita la búsqueda a los usuarios. “Desde el principio tuvimos una gran acogida. Empresas como Deloitte, PwC o Accenture nos ayudaron mucho”, reconoce, ya que estas firmas vieron en Jobandtalent una herramienta perfecta para captar talento entre los jóvenes graduados. El pasado año cerraron su tercera ronda de financiación, con 2,5 millones de euros, con inversores como Félix Ruiz, uno de los fundadores de Tuenti, o Alfonso Villanueva, socio de McKinsey en Singapur.

Urdiales explica que de su equipo busca gente “abierta al cambio, que se pregunte cómo puede mejorar cada día, con capacidad de trabajar duro y con creatividad. No somos nada todavía respecto a lo que podemos llegar a ser”.

Jobandtalent es una plataforma de empleo en internet, cofundada en 2009 por Felipe Navío y Juan Urdiales, entonces dos jóvenes que no llegaban ni a los 30 años. Una start-up que cuenta ya con un millón de usuarios, sedes en Madrid y Londres, y que está activa también en Reino Unido, EE UU, México, Chile, Colombia y Alemania.

En los dos últimos años, Urdiales ha pasado el 70% de sus jornadas en la capital británica. Algo que se ha invertido en las últimas semanas. Ahora pasa de nuevo más tiempo en la oficina de Madrid, situada en el barrio de Chamberí. La sede es un amplio piso diáfano, dividido básicamente en un par de amplias habitaciones. Igual que otras empresas de internet, nadie tiene despacho propio. Solo hay una sala de reuniones, unos sofás a la entrada y una parte más distendida, donde tomar un café, en medio de la sala grande, con una mesa, estanterías de pino sin tratar y unas enormes hojas verdes falsas como decoración.

Los puestos de trabajo se reparten en humildes hileras de tableros blancos. Urdiales tiene el suyo en un rincón de la sala más grande. “Cuando volví a Madrid quería un lugar donde no incomodar a nadie. Este estaba libre, así que aquí me instalé”. Aunque reconoce que deseaba un sitio soleado, por eso escogió uno al lado del gran ventanal que queda a su derecha. A su izquierda tiene al director financiero, el único empleado que supera la cincuentena, porque la media de edad de la plantilla se sitúa alrededor de los 30 años. “Los inversores querían alguien con experiencia para llevar la parte financiera”, reconoce.

Un rinconcito para el más viajero de Jobandtalent

Su socio, Navío, se ha instalado en otra sala más pequeña, con los desarrolladores. “Él se encarga más del producto y yo de la relación con los inversores”. Aunque la distancia no rompe su complicidad. “Ambos tenemos un compromiso total con la empresa, de ahí surge la confianza mutua. Si Felipe me dice que hay que hacer algo, sé que es una decisión muy estudiada”. Los dos comienzan la semana el domingo por la tarde, hablando para preparar la planificación semanal “y empezar el lunes a tope”.

En su escritorio apenas tiene objetos. Un portátil que le sirve para trabajar en cualquier parte de la oficina, un monitor al que enchufa el portátil, un teclado para el iPad, algún papel y tarjetas de visita de clientes. Tras él, una pizarra donde escribir ideas.

Urdiales y Navío eligieron este espacio como sede hace menos de dos años porque querían algo céntrico, diáfano y, sobre todo, porque les encantó que en el mismo lugar estuvieran implantadas otras empresas de internet. “Tenemos contacto con ellos. Vamos conociendo gente, porque primero te ves en el ascensor y al final acabas hablando en el bar de abajo”.

De hecho, esa cultura de tomarse una cerveza está extendida en la empresa. “Normalmente, los jueves vamos a tomar una caña casi todos. Aunque también hacemos una quedada oficial cada dos meses. Ahí los nuevos obligatoriamente tienen que hacer una actuación con alguna habilidad especial que tengan. Es una forma de socializar, pero también de conocer qué hacen los demás”. Por eso, también los viernes, de manera informal, cada departamento cuenta a los demás en lo que están trabajando.