Entrevista con Stéphane Rüegg, experto en emisiones de deuda empresarial

“La deuda corporativa puede rentar entre el 4% y el 4,5%”

Stéphane Rüegg, experto en emisiones de deuda empresarial de Pictet AM.
Stéphane Rüegg, experto en emisiones de deuda empresarial de Pictet AM.

La deuda corporativa se está convirtiendo en uno de los activos más demandados por los inversores, que buscan ciertos niveles de rentabilidad, ante el entorno de tipos bajos que prevalece en Europa y Estados Unidos. Este especialista del banco suizo Pictet nos explica las claves para invertir en un mercado que tiene un saldo vivo de 150.000 millones de euros.

Pregunta. ¿Qué perspectivas tienen respecto a la deuda corporativa europea en 2014?

Respuesta. El entorno económico es de bajo crecimiento, baja inflación y bajos tipos de interés, favorable para la deuda empresarial de alta rentabilidad. Además, los indicadores adelantados e índices manufactureros en las mayores economías de la zona euro muestran potencial de mejora, lo que contribuye a reducir la aversión al riesgo, mientras los diferenciales de crédito siguen razonables, dada la baja rentabilidad de la deuda soberana. Además, hay un bajo nivel de impago que puede continuar en 2014. A ello se añade que el apalancamiento ha permanecido controlado y la cobertura de intereses mediante generación de caja es la apropiada.

P. ¿Qué tipo de inversor podría tener interés en tener emisiones de deuda de empresas?

R. Aseguradoras, fondos de pensiones alemanes, clientes de banca privada... incluso clientes minoristas e inversores de fuera de Europa están mostrando un gran interés por los bonos corporativos de alta rentabilidad. Además observamos que hay un tema atractivo que puede prolongarse los próximos años: empresas de negocios tradicionales que, dada la falta de crédito bancario, aprovechan las condiciones para salir por primera vez al mercado de deuda. En 2013 hubo 50 nuevos emisores en Europa.

P. ¿Hay también oportunidades atractivas entre emisores españoles?

R. En España es posible encontrar muchos emisores en muy variados sectores y en Pictet AM hemos tenido y tenemos exposición a deuda de empresas como Campofrío, Ono, Cirsa, Befesa, Ence, Abengoa o Cemex, que a veces emite a través de su filial en España. En el país hay recuperación económica desde 2013. Además encontramos interesantes determinadas empresas de negocios tradicionales que salen por primera vez, como Grupo Antolín, Almirall o Isolux, en este caso incluso con peores calificaciones crediticias.

P. ¿Los bonos de máxima calidad [investment grade] tienen aún algo de recorrido o ya solo hay valor en las emisiones de alta rentabilidad [high yield]?

R. Los inversores estaban acostumbrados a rentabilidades atractivas en los últimos años tanto en la deuda soberana como en deuda empresarial de alta calificación crediticia. Pero para este ejercicio se espera un comportamiento negativo en bonos del Tesoro de Estados Unidos y de Alemania. Además, la perspectiva de subida de tipos de interés a corto y largo plazo en EE UU resulta desfavorable para la deuda empresarial de máxima calidad. Esto ha provocado que muchos inversores estén fijándose ahora en la deuda empresarial con menor calidad crediticia y mayor rentabilidad. Un activo que es menos sensible a las variaciones de tipos de interés. De ahí su atractivo.

P. ¿Qué estrategias de inversión están sugiriendo a sus clientes?

R. En esta clase de activos es más recomendable comprar y mantener la inversión, pues es muy difícil acertar con el momento de entrar o salir. En el camino hay riesgos de ejecución de decisiones de política económica que siguen siendo clave, deflación, contagio de emergentes y riesgos idiosincrásicos. Para los inversores que desean ingresos recurrentes con baja volatilidad la estrategia apropiada en deuda de alta rentabilidad en Europa es en vencimientos de hasta 4 años, lo que es especialmente interesante en compañías no financieras. Este universo de inversión, con calificación crediticia BB- y B, suma unos 150.000 millones de saldo vivo.

P. ¿Qué rentabilidades puede conseguir el inversor?

R. En conjunto, el inversor puede obtener 4% a 4,5% de rentabilidad con esta estrategia. Para ello es recomendable un horizonte de inversión de 18 meses.

P. ¿Y para inversores que quieran invertir a más largo plazo?

R. Quienes estén pensando en una asignación de activos más estructural en deuda de alta rentabilidad, con horizontes de inversión a más largo plazo, deberían incorporar todo tipo de vencimientos y sectores, incluyendo deuda subordinada financiera, además de emisores que acceden al mercado de deuda por primera vez. Se trata de un universo de 335.000 millones de euros en 750 emisiones vivas de 366 emisores (282 empresariales y 84 financieros). En este caso la expectativa de rentabilidad es mayor, de 5 a 7%, pero con mayor volatilidad. El horizonte de inversión mínimo recomendable dos a tres años.

‘High yield’ europeo resistente a la Fed

M. M. M.

Las emisiones de deuda corporativa europeas se han mostrado muy resistentes en sus rentabilidades, incluso después de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) revelara en mayo de 2013 sus planes para retirar gradualmente su política monetaria expansiva, explica Stéphane Rüegg. Cuando la Fed avisó del inicio del tapering, la deuda de alta rentabilidad europea tuvo un comportamiento negativo, pero “fue mucho más limitado que en otro tipo de activos, como deuda de alta rentabilidad de EE UU, acciones norteamericanas o deuda de mercados emergentes”.

En comparación con la deuda corporativa high yield de EE UU, Reino Unido y global, la europea “es la que presenta menor sensibilidad a variaciones de tipos de interés, con calificación crediticia superior y menor proporción de bonos amortizables. A medio y largo plazo resulta ser muy resistente y de hecho puede ocurrir que los inversores redistribuyan activos desde mercados emergentes hacia deuda de alta rentabilidad europea”.

El conflicto prebélico que se vive en Ucrania podría provocar algo de volatilidad a corto plazo, puesto que estos activos son bastante sensibles a los cambios en la aversión al riesgo, pero si se confirma la tendencia a la recuperación de las economías europeas, los bonos empresariales pueden ofrecer interesantes rentabilidades a los inversores.