Entrevista con Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa

“El Gobierno cumplirá su palabra y apoyará el ahorro”

Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa.
Pilar González de Frutos, presidenta de Unespa.

La reforma fiscal que prepara el Ministerio de Hacienda está a la vuelta de la esquina. En el despacho de Cristóbal Montoro ya están las conclusiones de la comisión de expertos encabezada por Manuel Lagares y ahora llega el turno de las reclamaciones sectoriales, que piden mejoras en la fiscalidad de sus respectivos productos.

La patronal aseguradora, Unespa, presidida por Pilar González de Frutos, es consciente de que se juega mucho con el nuevo marco impositivo, puesto que uno de los productos con mayor proyección para el sector asegurador son los planes de pensiones y los productos de ahorro previsión.

Pregunta. ¿Le sorprendió que los planes de pensiones no salieran muy bien parados en las conclusiones de la comisión Lagares?
Respuesta. En una situación como la que vive España, con alto nivel de endeudamiento y alto desempleo, el fomento del ahorro resultaría de gran utilidad. La deuda solo se puede amortizar a base de ahorrar. Además, teniendo grandes masas de ahorro habría una financiación más permanente, más estable y menos cara para las empresas privadas, y estos son elementos imprescindibles para que pueda acelerarse la senda del crecimiento y de la creación de empleo.

P. La comisión de expertos no recogía esas reflexiones...
R. Es evidente que estos dos problemas son graves y hay que resolverlos. También está claro que el ahorro a largo plazo ofrece importantes ventajas para combatir ambas cuestiones. Sí que confiaba en que el documento del grupo de expertos le hubieran dedicado algunas reflexiones adicionales. En todo caso, el informe tiene la trascendencia que puede tener el análisis de un grupo de expertos, pero nosotros confiamos aún en las decisiones que el Gobierno pueda tomar en relación a la reforma fiscal.

P. ¿Cuál es su principal demanda en materia de fiscalidad?
R. Es importante potenciar el ahorro no inmobiliario pero, más si cabe, el ahorro a largo plazo y finalista, para que cumpla también la finalidad de garantizar las rentas de grandes masas de la población española que, dada la tendencia demográfica, van a tener mermas en sus rentas tras la jubilación. Hay que promover un ahorro que garantice la capacidad de ingresos y que cubra el riesgo de longevidad. El mejor producto para conseguir esto son las rentas vitalicias, y así lo reconoce la legislación europea. En otros países es el producto que tiene más apoyo, y creemos que este debería ser el producto más favorecido.

P. ¿Cómo se puede impulsar?
R. Teniendo una fiscalidad en las prestaciones que tributen como rendimientos del capital, del ahorro, no como rendimientos del trabajo, que es lo que ocurre a día de hoy. Esto hace poca justicia con el ahorro finalista, porque está peor tratado que cualquier ahorro a corto plazo. Además, tendrían que tener una tributación inferior al resto de ahorro que se sitúe a corto plazo.

P. ¿Qué hay de la desgravación en las aportaciones a planes de pensiones?
R. El esquema de diferimiento fiscal que existe en este momento, y que han tenido tradicionalmente estos productos, es el que mejor encaja, y es el esquema más común en nuestro entorno.

P. La comisión Lagares recordaba que el límite de exención en otros países es significativamente inferior a los 10.000 euros de España.
R. Aquí hay un esquema de diferimiento, que no de beneficio fiscal. Por lo tanto, no se trata de una deducción, sino de retrasar el pago del impuesto hasta el momento del cobro de la prestación, pero hay que subrayar que las aportaciones tributan. Ese esquema es el que existe en otros países ¿Cuál tiene que ser el nivel? Hasta ahora, cualquier movimiento al alza de los niveles de aportación no ha generado coste fiscal, en la medida en que la aportación media no consume los límites máximos. 

P. ¿El Gobierno cumplirá con su palabra e introducirá cambios para favorecer el ahorro a largo plazo?
R. Estoy convencida de que sí. Confiamos en que los anuncios que han hecho miembros del Gobierno públicamente cristalizarán en medidas concretas. Cuando el Ejecutivo lo estime oportuno, concretarán las medidas. De momento, no tengo ninguna información del Gobierno de cuáles son sus intenciones. Pero no me cabe ninguna duda de que cuando el ministro [de Hacienda], Cristóbal Montoro, alude a su voluntad de favorecer el ahorro, lo está haciendo con seriedad.

P. ¿Se pueden considerar estas deducciones como una subvención encubierta al sector asegurador?
R. En absoluto. No hay ningún tipo de subvención encubierta. Nuestra actividad tiene alguna relación con el ahorro a largo plazo, pero las aseguradoras tienen otras muchas áreas de crecimiento, y no dependen especialmente de este producto. Aquí de lo que se trata es de prender en la conciencia ciudadana la importancia del ahorro para garantizar el crecimiento a largo plazo.

“Al final del año habrá ya síntomas de mejoría”

M. M. M.

P. Además de una mejora de la fiscalidad, ¿qué más se puede hacer para fomentar el ahorro para la jubilación?
R. El sector asegurador utiliza una amplia variedad de canales de venta y, para todos ellos es importante trasladar a la conciencia de los clientes lo importante que es ahorrar. Los ciudadanos deberían interiorizar ese ahorro como si se tratara de un gasto mensual más, como el recibo del teléfono móvil o el del gimnasio. Si empezamos pronto, y lo hacemos de forma sistemática, lograremos cantidades más cuantiosas para la jubilación.

P. ¿Podrían hacer más el sector financiero para fomentar el ahorro finalista?
R. Tenemos dos retos importantes. En primer lugar, hacer productos más sencillos y accesibles a todos los ciudadanos, lo que no es fácil por complejidad inherente a los productos de seguros. En segundo lugar, habría que mejorar las comisiones, pero aquí depende mucho de las características de cada producto y, cuando hay detrás una gestión sofisticada, es normal que sean más caros.

P. ¿Cómo ha arrancado el año el sector?
R. Todo apunta a que los peores momentos económicos ya los hemos dejado atrás y que poco a poco irán mejorando los índices. El seguro entró en la crisis después que otros sectores y también saldrá más tarde, y la mejoría nos llegará con menor énfasis. Las compañías están reportando un comportamiento de la facturación en línea con 2013. Aún no tenemos el dato cerrado del primer trimestre, pero creo que al final del año habrá síntomas de mejora.

P. ¿Hay suficientes medios para la supervisión del sector asegurador?
R. A nosotros nos preocupa que el sector asegurador no tenga medios suficientes para abordar la implantación de Solvencia II y los nuevos requerimientos de capital. Es indispensable que el supervisor tenga los medios suficientes para actuar con la misma diligencia y la misma calidad que el resto de supervisores europeos. Además, es importante que se incida en la formación, para favorecer mayores conocimientos estadísticos y matemáticos.