La ADMAF, de Abu Dhabi, y la Escuela Reina Sofía estudian un acuerdo

Al Khamis-Kanoo y Paloma O’Shea negocian una macroalianza cultural

Al Khamis-Kanoo, fundadora de la ADMAF, de Abu Dhabi.
Al Khamis-Kanoo, fundadora de la ADMAF, de Abu Dhabi.

Las imágenes de Abu Dhabi a finales de los años cincuenta del pasado siglo recuerdan a las fotografías de la costa de Almería en la misma época. Caras curtidas de pastores y pescadores en un paisaje inhóspito ocupado por dunas y montes ideales para rodar un western. En Almería se impulsó el desarrollo de la industria turística y de la agricultura intensiva. En Abu Dhabi, en 1958, se descubrió petróleo y hoy el país cuenta con una de las rentas per cápita más altas del mundo.

En la actualidad el paisaje urbano de Abu Dhabi, 67.340 kilómetros de extensión, con una población inferior al millón y medio de habitantes (en los años cincuenta del siglo XX no superaban los 50.000) lo ocupan rascacielos, centros comerciales, parques, lagos artificiales y hoteles de lujo. El país, centro económico y político de los siete emiratos, lleva prácticamente dos décadas empeñado en ser algo más que una potencia energética destinando parte de los ingresos generados por el petróleo a las industrias turística, financiera y de servicios.

La fundación de la señora Al Khamis-Kanoo, la Abu Dhabi Music & Arts Foundation (ADMAF) cumple un papel relevante en ese objetivo que Abu Dhabi se ha propuesto para el año 2030: convertirse en un actor destacado de la economía y las finanzas mundiales con una economía diversificada. “¿Cómo me gustaría que se recordara en el futuro a Abu Dhabi? Como un destino de tolerancia, de liderazgo en creación, de un lugar que atrae a gente con expectativas culturales”, dice Al Khamis-Kanoo en una entrevista celebrada el pasado mes con este diario en el transcurso del Abu Dhabi Festival, que organiza la fundación de Al Khamis-Kanoo. Actuaron en el país, entre otros, el músico de jazz Herbie Hanckoc, el guitarrista Milos Karadaglic, o la Joven Orquesta Europea; el compositor estadounidense Quincy Jones, y los directores venezolanos de orquestas José Antonio Abreu y Gustavo Dudamel recibieron la medalla del festival, la misma con la que fue distinguido el pasado año el tenor español Plácido Domingo.

Al Khamis-Kanoo, que recibió en el año 2005 la Orden del Mérito Civil de manos del Rey Juan Carlos –también ha sido distinguida con la Orden del Imperio británico, la Orden de Alemania, la Estrella de Italia–, ha tejido una red de alianzas internacionales con instituciones internacionales que sirve para situar en el mapa cultural a Abu Dhabi. La ADMAF tiene acuerdos con el Mariinsky Theatre de Rusia; el Festival Internacional de Manchester; el Carnegie Hall de Nueva York; el Festival Internacional de Edimburgo; la Royal Opera House de Londres, el eInstituto del Mundo Árabe… Pero, todavía, con ninguna española.

En el transcurso del Abu Dhabi Festival, la ADMAF organizó un debate bajo el título Diplomacia Cultural al que asistieron entre otros el embajador de Estados Unidos en Emiratos Árabes Unidos, E. Michael Corbin, el director de la Joven Orquesta Europea, Marshall Marcus, la misma Al Khamis-Kanoo y Paloma O’Shea, creadora de la Fundación Albéniz y la Escuela de Música Reina Sofía. “Nos hemos hecho amigas”, comenta la fundadora de la ADMAF sobre su relación con O’Shea. “El año pasado estuve una semana en Madrid, es una ciudad maravillosa… gracias a su gente, es encantadora, la ciudad es fantástica”, recuerda.

Al Khamis-Kanoo y Paloma O’Shea tienen en común que independientemente de ser esposas de reconocidos empresarios y financieros (Al Khamis-Kanoo está casada con Mohamed Abdul Latif Kanoo, de la prominente familia Kanoo de Bahrein propietaria de Grupo Kanoo, y Paloma O’Shea es esposa de Emilio Botín, presidente de Grupo Santander) ambas han desarrollado una ingente labor filantrópica y han contribuido al desarrollo musical en sus respectivos países. “Paloma y yo hemos hablado del valor de la cultura, de la importancia de la educación, de trasladar valores artísticos a nuestros hijos…”, dice. ¿Y de un posible acuerdo entre sus fundaciones? “Humm… Lo estamos cocinando, pronto habrá noticias”, adelanta. También asegura que próximamente el flamenco español tendrá sitio en el festival que organiza y recuerda con cariño al reciente fallecido Paco de Lucía.

Un país tolerante

Para el objetivo de Abu Dhabi de situarse en el mapa económico y cultural mundial, tan importante como el festival de música que organiza la ADMAF y la labor de divulgación artística y mantenimiento de la cultura de la región que realiza, lo es el mensaje que insistentemente lanza Al Khamis-Kanoo: tolerancia.

Poco atractivo turístico tendrán los Emiratos Árabes Unidos si no son percibidos de forma distinta a como lo son en cuanto a las libertades individuales se refiere países vecinos por parte de turistas europeos o americanos.

“Lo que pretendemos es juntar a la gente a través de la música, del arte, no hacer distinciones por nacionalidades o religiones…”, explica Al Khamis-Kanoo. “Hace unos años tuve un problema importante de salud, fui ingresada en un hospital de Londres y sentir el cariño y la dedicación con la que me trataron profesionales de todas las nacionalidades me hizo pensar en todo esto”, recuerda.

Los próximos años pondrán a prueba la tolerancia de Abu Dhabi. El país, los Emiratos Árabes Unidos, tienen por delante una complicada misión diplomática en la que tratar de asimilar o respetar valores occidentales, atraer ciudadanos de estos países sin perder su identidad ni soliviantar a otros estados árabes. “Soy optimista sobre la relación entre estos mundos distintos, sobre cómo la perciben las nuevas generaciones”, afirma convencida Al Khamis-Kanoo.

¿Hasta dónde llega la tolerancia que promueve la fundadora de la ADMAF? ¿Sería posible, por ejemplo, que en el festival que organiza actuaran músicos o artistas de Israel? Al Khamis-Kanoo cambia ligeramente su dulce expresión al escuchar la pregunta. “¿Sería posible que ellos nos invitaran…?” se pregunta, para después guardar un pequeño silencio y manifestar: “Somos un país tolerante, siempre hay una oportunidad para la paz, trabajemos juntos por ello”.